"Santiago debe encontrar su diferencial": las claves que elevaron al Maratón de Río como el más importante de Latinoamérica

Bajo el lema de O Rio corre em você (Río corre en ti, en español) y acompañado de décadas de tradición, el Maratón de Río de Janeiro se estableció como el festival de atletismo más importante de Latinoamérica. Su auge tiene un crecimiento exponencial y el evento pareciera no tener techo.
Aunque, claro, todo su éxito está antecedido por un arduo y minucioso trabajo para elevar la competencia por lo más alto de Sudamérica.La carrera es la más convocante de América Latina, contando con unos 70 mil participantes en 2026, su 24ª edición. No obstante, son cerca de 150 mil personas las que llegaron únicamente para estar presente en un evento que paraliza las calles de la Cidade Maravilhosa.“El Maratón de Río es la gran celebración de corrida de calles de Brasil.
De los 70 mil participantes de este año, cerca del 75% son de fuera de Río de Janeiro. Entonces, la comunidad de corrida de calles se encuentra en Río para celebrar una vez al año el deporte”, afirmó Pedro Pereira, head of product de la carrera, en una entrevista con El Deportivo.Una gran tradiciónSu creación fue gracias al periodista José Inácio Werneck y el Jornal do Brasil, que se inspiraron en el Maratón Internacional de Río de Janeiro, la primera carrera anual del país, entre cuyos socios se encontraba la atleta Eleonora Mendonça, quien fue la primera brasileña en correr un maratón olímpico, en 1984.El certamen fue nombrado como Maratón Atlántico Boavista/Jornal do Brasil y más tarde Maratón Bradesco/Jornal do Brasil, y logró tener un incipiente y destacado éxito.
Su primera edición fue en 1979 y contó con diferentes atletas de élite. En tanto, de los 1.098 inscritos apenas 584 lograron completar la prueba, en una muestra de cómo las condiciones climáticas, como el calor y la humedad, impactaron en su desarrollo.Y si bien tuvo un estreno triunfante, sería solo el inicio.
Al año siguiente, diferentes autoridades políticas acogieron el evento y se fueron sumando atletas de élite. El auge fue aumentando gradualmente con el paso de los primeros años.No obstante, su apogeo duraría menos de lo esperado.
La prueba comenzaría a perder patrocinadores y redujo su tamaño hasta que en 1992 no se llevó a cabo. Fueron años de inestabilidad hasta 2003, año en que la carrera rememoraría su época gloriosa e iniciaría con un desarrollo desenfrenado.La competencia profesionalizó diferentes materias como la tecnología, alcanzando estándares internacionales y recibiendo el apoyo institucional tanto público como privado.El Maratón de Río fue impulsado nacional e internacionalmente.
Su mayor distintivo fue el escenario en el que se disputa la competencia. Las playas, la vegetación y el mar se mezclan para desarrollar un entorno fascinante.
También están de fondo el Cristo Redentor, el Pan de Azúcar y la Bahía Guanabara, entre otras atracciones de la ciudad, que terminan por embellecer aún más el evento.A ello se le suma una vastísima cultura deportiva en el país, lo que se ve reflejado en el impacto que tiene la prueba en la actualidad. Río de Janeiro se moviliza por y para la realización de un evento que adoptó un formato de festival, todo para adecuarse a la voluntad propia de la atmósfera carioca que contagia a la competencia.El impacto de una prueba de este nivel y las claves para el Maratón de SantiagoEl Maratón de Río se consolidó como la fiesta del atletismo sudamericano.
Tiene un importante impacto cultural, económico, turístico y deportivo en la ciudad carioca. La edición de 2025, por ejemplo, generó más de US$ 115 millones (587 millones de reales).En tanto, según la organización, proyecta un impacto económico aún mayor para esta edición: “Los atletas vienen acompañados.
Este año recibimos 70 mil atletas y tenemos cerca de 150 mil personas en el evento. Estas personas que se quedan aquí cuatro o cinco días en la ciudad, buscan los hoteles, van a puntos turísticos y restaurantes.
Con esto, estamos proyectando un impacto económico de cerca de US$ 150 millones para esta edición. La edición anterior, en 2025, fue de US$ 115 millones para el estado de Río.
Esto es empleo, impuestos, son servicios generados. Entonces, es un impacto muy positivo y es una agenda muy positiva para los medios.
Es un momento en el que hay tantas cosas buenas para hablar y esto rápidamente reverbera”, explicó Pereira.En ese sentido, en la actualidad la prueba se encuentra en pleno apogeo. A nivel de masividad, hubo un incremento de 23% con respecto a 2025 y del 94% en tres años.
En 2023 contó con 35 mil participantes y en 2026 pasó a 70 mil, es decir, prácticamente dobló su participación.Todos estos factores permitieron que World Athletics le entregara al Maratón de Río de Janeiro el sello de Elite Label, reconocimiento otorgado a las principales carreras del mundo. No obstante, la organización apunta alto.
Su objetivo a futuro es alcanzar la máxima distinción y convertirse en un major. El evento este año contó por primera vez con la presencia de ojeadores de los World Marathon Majors (WMM) para conocer detalles de la carrera.En otro orden, la prueba se ha consolidado como la 11ª marca de Maratón más fuerte del mundo, según Brand Finance, en un listado que lideran Londres, Nueva York y París.El head of product del Maratón de Río también entregó las claves del crecimiento del evento y dio detalles para que Santiago replique su éxito: “El Maratón de Santiago debe encontrar su diferencial, como lo hicimos aquí en Río.
En nuestro caso fue trabajar un formato de festival con activaciones de marca. Este es el formato que nuestra comunidad aquí en Brasil pidió.
Debe entender a su comunidad, sus necesidades y lo que la haría diferencial para ella. Creo que este es el trabajo que alimenta el sentimiento de pertenencia regional y da esa visibilidad para fuera.
Es mucho más allá de la prueba, es la experiencia más allá de la corrida, la energía de Río”, indicó Pereira.“Para buscar el protagonismo internacional se debe valorar la ciudad y sus elementos turísticos. Un trabajo junto con la prefectura local, para que se piense en la jornada de este público internacional para afuera de la prueba.
Hoy, aquí en el Maratón de Río, los atletas se quedan cuatro o cinco días en la ciudad, buscan los hoteles, van a puntos turísticos y se van diciendo que conocieron la ciudad a través del Maratón de Río. Entonces, esto como herramienta de turismo deportivo es esencial para el crecimiento de la relevancia de esta prueba internacionalmente”, añadió.Pereira también habló sobre la importancia de la inversión para el crecimiento del evento, algo que posteriormente trae réditos: “Es importante invertir en una prueba de este nivel.
El evento necesita ser recibido como algo positivo por los habitantes de la ciudad. Y ese es un trabajo que necesita ser hecho junto con la prefectura, de entendimiento, de concientización, de que ese evento es una llama turística para la ciudad, que va a traer ingresos.
La prefectura no necesita invertir, aportar dinero. Puede simplemente operacionalizar la prueba con asociaciones operacionales.
Una intervención de 42 kilómetros en la ciudad no es fácil de hacer, es un trabajo que necesita mucho esfuerzo de la prefectura, pero es necesario para hacerse una prueba de este tamaño y que tenga este impacto positivo económico para el Estado", cerró.
Información de La Tercera (Chile). Edición y redacción: Noticias Today.
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