Mariale Acosta, nueva Miss Universo Costa Rica: 'Me siento más inteligente de lo que soy bella'
María Alejandra Acosta, la nueva Miss Universo Costa Rica 2026, no titubea al admitir que sabía que era la concursante favorita para ganar el concurso. Tampoco le tiembla la voz para defender sus luchas sociales ni para honrar su propia historia: la de una mujer negra, hija de inmigrantes, políglota, disciplinada y profundamente fiel a la bandera que hoy representa.A sus 24 años, el viernes 5 de junio alcanzó un triunfo que llega dos años después de haberse quedado a las puertas del título como virreina.
Su carisma es tan evidente como su elocuencia; de hecho, durante el certamen respondió una pregunta en inglés, uno de los idiomas que domina junto al español, el francés y un italiano que promete perfeccionar.“Siento que me considero más inteligente de lo que soy bella”, confesó en entrevista exclusiva con La Nación, a menos de 24 horas de ser coronada como la mujer más hermosa del país y próxima representante en el certamen internacional en Puerto Rico. Aunque Acosta nació en Costa Rica y es oriunda de Heredia, sus raíces se extienden hasta Cuba, tierra de la que migraron sus padres —ambos médicos—, para abrazar este país y heredarle un profundo sentido de servicio.A continuación, compartimos el diálogo completo con la nueva soberana quien, con las emociones a flor de piel, dos horas de sueño y la madurez que la caracteriza, repasa los secretos de su triunfo, sus promesas y el legado de su familia.—¿Cómo se siente a horas de ser coronada?
Me siento muy agradecida. Todavía estoy integrándolo, procesando como que todavía no se siente tan real.
Yo me decía a mí misma antes de salir al escenario: ‘Dios, yo lo haga bien o lo haga mal, tú ya escribiste antes que yo naciera quién iba a ser la Miss Universo Costa Rica 2026’. Obviamente yo me preparé mucho para hacerlo muy bien; no obstante, entiendo que aunque uno lo puede hacer perfecto, si los planes de Dios son otros, pues no vas a ganar.—¿Qué cambió con respecto a la Mariale del 2024?
Yo diría que más conciencia; tengo 24 años, hace dos años tenía 22. Creo que con el tiempo uno sí madura bastante.
Tal vez en el 2024, yo tenía muchas ganas de ganar, no solo porque me sentía preparada, sino porque quería ser una representante de una mujer negra para mi país, porque hace mucho tiempo no ganaba una mujer negra. “Pero yo siento que este año entendí que sí me siento superorgullosa de mis raíces, me encanta mi color de piel, pero soy mucho más. Soy una mujer mucho más completa, tengo mucho más que ofrecerle al mundo que solo un color de piel.
Entonces, siento que esa conciencia fue la que me ayudó a obtener este título en esta ocasión. Mucho como autoconocimiento también”.—¿Qué le pasó por la cabeza al estar de pie en el escenario como ganadora?
Yo solo decía: ‘Dios, gracias’. Y también decía: ‘Qué responsabilidad me acaba de caer porque yo le prometí a Dios: Dios, si usted me da esta corona, quiero dedicarme a servirle a mi país’.
Esa es una promesa que yo le hice a Dios. Y ahora es una responsabilidad gigantesca.
Entonces yo decía: ‘Gracias, Dios, pero al mismo tiempo, por favor, guíame mucho porque hice una promesa muy grande’.—La respuesta en inglés, ¿ya la tenía pensada o se le sucedió en el momento porque Victoria Kjær preguntó en ese idioma? Yo me acuerdo de que en la entrevista a puerta cerrada que tuvimos con el jurado, yo le hablé a Victoria en inglés.
Y yo vi que ella se sintió muy bien, lo vi en su expresión porque obviamente es complicado ir a un país en donde no entiendes a nadie. Entonces yo siento que fue una manera como de quererla hacer sentir a ella en casa, hacerla sentir a ella como parte de lo que estaba pasando. “Sentí que lo más respetuoso, si tengo el privilegio de saber hablar inglés, para que ella entienda muy claro mi mensaje, fue utilizar el idioma y así no le tenían tal vez que traducir, pero más que todo para hacerla sentir a ella bien, que está entendiendo con claridad lo que se le quiere decir”. —¿Se sentía favorita a ganar?
Su nombre resonó en el auditorio... Sí, no es un secreto y no me siento ni siquiera mal por decirlo porque yo siento que todo se trabaja y se construye.
Al final, yo siempre quise ser una reina cercana a mi país, tal vez la gente conectó conmigo porque estoy ahí, al alcance. Sí me sentía favorita, pero también yo quería que mis compañeras se sintieran apoyadas porque todas trabajamos por eso.
Esa era como la energía que quería dar, como de unión, de cercanía.Historia familiar y proyectos socialesCon una madurez que desarma, la nueva soberana profundizó en los pilares que sostienen su vida: el ejemplo de sus padres, su orgullo por ser una “chica nerd” con bases sólidas para el debate y su convicción de que la belleza cobra verdadero sentido cuando se traduce en servicio.—¿Cómo llegó su familia al país? Mi familia tiene más años viviendo en Costa Rica de los que vivieron en Cuba.
Vengo de una familia de médicos; ellos vinieron hace muchos años buscando oportunidades y también buscando servirle al pueblo de Costa Rica. Mi mamá ama este país y veo todos los días su vocación; ella sirve desinteresadamente.
El valor del servicio lo aprendí de ella.—Su padre falleció en el 2023. ¿De qué manera lo ha sentido cerca?
Mi papá está en el cielo. Él también fue médico, oftalmólogo, muy, muy inteligente.
Se enfermó de párkinson cuando yo era una niña y en el 2023 falleció. Ayer gané el título de Miss Elegancia y yo pensé en mi papá porque yo dije: “Mi papá era sumamente elegante, su manera de vestir...“. “Yo aprendí inglés también gracias a mi papá porque nos sentábamos en el garaje de mi casa, yo me sentaba en las piernas de él e iban pasando los carros y él me preguntaba en inglés: ‘¿De qué color es este carro?’.
Él siempre me expresó: ‘Es muy importante que aprendas idiomas’. Mis papás siempre me motivaron mucho a estudiar.
A los dos, les agradezco porque soy 50% mi mamá, 50% mi papá y ellos dos hicieron la mujer que soy hoy“. —En una entrevista anterior se declaró ‘chica nerd’, ¿por qué? A mí siempre me inculcaron mucho eso, me inculcaron mucho leer y estudiar.
Mi mamá no me permitió sacarme menos de 90 en el colegio. Siempre busqué la manera de entrar al club de debate de mi colegio; fui a Inglaterra a debatir, fui al modelo de Naciones Unidas de Harvard para Latinoamérica en Cartagena (Colombia). “Me alegra poder tener una conversación con cualquier tipo de personas porque he leído y tengo bases.
Me siento más inteligente de lo que soy bella“.—¿Cuál ha sido su aporte social al país? Trabajo con una ONG que se llama Manos Amigas de Talamanca, donde hacemos giras anuales y llevamos víveres.
Yo al inicio pensé que de eso se trataba, ir a donar cosas, pero ahora para mí el proyecto social es poder llevar gente para que conozcan que en Costa Rica hay diferentes realidades. “Uno va a Talamanca y más bien uno recibe más de lo que da. Y hace muy poco, en diciembre del año pasado, empecé un segundo proyecto: Costa Rica y Buenas Noticias, que es un proyecto en donde salgo a la calle una vez al mes y le pregunto a las personas: ¿Cuál es tu buena noticia? o ¿por qué estás agradecido?
Eso con la meta de concientizar a la gente de que no todo lo que pasa es malo". —¿Cuál es su mensaje final? ¡Vamos por la corona del Miss Universo!
Hay una meta mayor que es trabajar por Costa Rica, pero también yo siento que trabajar por Costa Rica es esforzarnos para traer esa corona, porque nos la merecemos. Los costarricenses somos demasiado capaces, vivimos en un país muy privilegiado, lleno de oportunidades, somos personas trabajadoras, somos personas disciplinadas.
Entonces yo en Miss Universo quiero representar a la perfección todo lo que es el tico.
Información de La Nación (Costa Rica). Edición y redacción: Noticias Today.
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