Apenas unas horas después del aterrizaje del avión que ha traído de Roma a España al Papa León XIV, el Pontífice ha protagonizado uno de los momentos más esperados: su primer paseo en papamóvil para darse un baño de masas ante decenas de miles de madrileños que lo han querido saludar y aclamar.Alrededor de media hora ha durado este primer paseo de León XIV a bordo del papamóvil después de la ceremonia de bienvenida que los reyes, junto a la princesa Leonor y la infanta Sofía, han dado con honores militares al pontífice en la plaza de la Armería del Palacio Real.Luego de este primer acto en el exterior, el papa ha mantenido a solas un encuentro con la familia real; después ha saludado a las autoridades en el salón del Trono y, ya en el salón de columnas, el rey Felipe VI ha pronunciado un discurso y León XIV ha tenido sus primeras palabras.Poco después de las 13:30 horas, y antes de continuar los actos programados para esta tarde, el pontífice ha abandonado la plaza de la Armería del Palacio Real, donde se ha abierto la Puerta del Príncipe para el paso del papamóvil, con la familia real despidiéndo a León XIV mientras repicaban las campanas de la catedral de La Almudena.En esta primera ruta en papamóvil, León XIV ha salido en dirección a la nunciatura apostólica, su residencia estos días, si bien no todo este recorrido lo ha hecho en este vehículo semiabierto y con el techo acristalado.Sin apenas descanso León XIV ha saludado y en muchos momentos dado la bendición a los múltiples ciudadanos, unas 130.000 personas, según ha informado la Delegación del Gobierno, congregados en una abarrotada Plaza de España y en calle Princesa, cerrada completamente al tráfico y donde numerosas familias con niños, algunas ataviadas con banderas del Vaticano, han clamado 'vivas al papa' y "estas son las familias del papa".Entre los fieles, la mayoría con móviles en mano para captar el paso del Robert Prevost, se han podido ver un grupo de monjas rezando el rosario y también padres y alumnos del colegio Mater Salvatoris de Madrid con guitarras y cantando altavoz en mano.Luego de superar los bulevares de Madrid, el papamóvil, escoltado por varios coches de seguridad y motocicletas, ha llegado a la plaza de Colón, donde cientos de ciudadanos también se agolpaban para poder ver de cerca al pontífice.Aquí un grupo de religiosas y colaboradoras de la Congregación de las Misioneras de las Doctrinas Rurales, procedentes de Málaga, con banderas de España y claveles blancos y amarillos, han estado expectantes a su llegada durante buena parte de la mañana.Dentro de este grupo, María Vigil ha expresado su deseo de que el Santo Padre "venga a fortalecer en la fe no solamente a Madrid, sino a toda España" y ha mostrado su confianza en "sacar mucho fruto" de estos días.No obstante, en las proximidades de Colón, muy cerca de la Audiencia Nacional, el papa ha descendido del papamóvil y ha subido a un coche cerrado para continuar su trayecto hasta la nunciatura apostólica, situada en la madrileña avenida de Pío XII.Segundo trayecto en papamóvil esta tarde por CastellanaDesde allí esta tarde continuará con su agenda en la visita al centro para personas sin hogar CEDIA 24 horas, gestionado por Cáritas en el barrio de Carabanchel.Antes del encuentro con los jóvenes en la vigilia en la plaza de Lima que se prevé multitudinaria y con actuaciones musicales, el líder de la Iglesia católica volverá a utilizar el papamóvil por otro de los ejes más emblemáticos de la capital, el paseo de la Castellana, entre la plaza de San Juan de la Cruz y la de Lima.Durante un kilómetro, los congregados podrán volver a ver al León XIV antes de que a las 20:30 horas y desde un escenario colocado a una altura de 4,5 metros, responda a las inquietudes que le planteen los jóvenes y celebre una vigilia en la plaza de Lima.