¿Quién le pone el cascabel al gato? No hay quien sorprenda al líder imparable del Mundial de F1, un Kimi Antonelli que frustró en Mónaco a los Ferrari y a Max Verstappen, que aspiraban a romper la hegemonía de Mercedes aprovechando la singularidad del circuito urbano, donde cuenta menos el motor y la gestión energética.Seguir leyendo...