Mientras otras figuras construyen su prestigio a través del éxito empresarial, el de Marc Jacobs parece haberse mantenido intacto incluso cuando las cuentas de su compañía se tambaleaban. Ahora que LVMH ha vendido la marca Marc Jacobs a WHP Global y se prepara el regreso de Marc Jacobs Beauty, vuelve a plantearse una pregunta recurrente: ¿cómo ha conseguido conservar semejante capital cultural después de cuatro décadas de cambios, errores y reinvenciones?Seguir leyendo...