Elizabeth León Palmero siempre estuvo fascinada por los ecosistemas acuáticos. Esta curiosidad la llevó desde la ecología microbiana hasta el estudio de uno de los gases de efecto invernadero más potentes: el óxido nitroso (N₂O).

Su trabajo, publicado en Science, identifica una nueva vía fotoquímica —que el estudio denomina fotoquimiodesnitrificación— en la que la luz del sol transforma compuestos de nitrógeno presentes en el agua, sobre todo el nitrito, en óxido nitroso. El hallazgo podría ayudar a explicar parte de las emisiones globales que los modelos climáticos actuales no consiguen justificar.Seguir leyendo...