Durante meses, Anna Pastor ha recogido el aliento de diferentes personas mediante un proceso de condensación. Ese vapor, convertido en pequeñas gotas de agua, lo ha conservado para incorporarlo luego posteriormente a una instalación de vidrio donde ese aliento humano se mezcla con agua.

Es su forma de lograr que ese hálito que normalmente desaparece en el aire adquiera presencia física.Seguir leyendo...