Derecha o izquierda; Fujimori o Sánchez. Los peruanos tienen la palabra este domingo.

Ya la tuvieron el pasado 12 de abril, cuando votaron en la primera vuelta de las elecciones "más complejas de la historia", con más de 40 partidos en una enorme papeleta. Los más votados fueron Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, que ahora, en segunda vuelta, se disputan la presidencia de Perú.Más de 27 millones de peruanos están llamados a las urnas.

Los sondeos sitúan por delante a la candidata del partido fujimorista Fuerza Popular, pero la diferencia es pequeña y muy alto el porcentaje de indecisos. La media de las encuestas dice que Fujimori tendría entre el 36-39% de los apoyos y Sánchez, candidato del izquierdista Juntos por el Perú, el 30-35%.Los indecisos decidirán.

Son muchos: entre el 16 y el 20% de los llamados a las urnas, según la demoscopia. El porcentaje de los que no votarán por ninguno o anularán su papeleta ha aumentado hasta un 27%, según el sondeo de Ipsos realizado entre el 29 y 30 de mayo y publicado por el diario Perú 21.

En el país andino lo llaman voto viciado.A la vista de lo uno y lo otro, la distancia entre Fujimori y Sánchez "se encuentra dentro del rango del empate estadístico", asegura Urpi Torrado, CEO de Datum Internacional, y recoge Reuters. "La gran incógnita es qué harán los indecisos o los que declaran que piensan votar en blanco o viciado", dice el presidente ejecutivo de Ipsos, Alfredo Torres.

En su opinión, "la lógica del mal menor será la que en última instancia defina al presidente del Perú para el periodo 2026-2031".En el sondeo de Perú 21 del domingo pasado, último día permitido para la publicación de encuestas, los candidatos presidenciales estaban a 2,8 puntos de diferencia, con 51,4 % y 48,6 % de votos válidos, respectivamente. Fujimori tiene más apoyo en Lima, la capital, y Sánchez en los pueblos.La hija de Fujimori y el "hijo" de CastilloElla, hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori, se presenta por cuarta vez.

Ganó la primera vuelta el 12 de abril con un 17% de los votos. Él, aliado del expresidente izquierdista encarcelado Pedro Castillo, casi no llega a la segunda vuelta.

Sánchez tuvo el 12% de los sufragios, por el 11,90% del ultraderechista Rafael López.Fujimori representa los valores conservadores y el liberalismo económico. Sánchez representa el "castillismo", una especie de socialismo peruano surgido en torno al expresidente Pedro Castillo.

Los candidatos se enfrentaron hace una semana en el único debate de la campaña.Hubo más ruido que nueces; más descalificaciones que propuestas. Fujimori prometió que se enfrentará a la criminalidad con mano dura y que dará más poder a militares y policías.

Sánchez se refirió a la lucha contra la "mafia política" como su principal propuesta y acusó a su contrincante de haber aprobado en el Congreso leyes que favorecen al crimen organizado y la impunidad.Lo que propone FujimoriLa derechista dice que "Perú enfrenta un momento crítico" y por eso propone que en las urnas se vota entre "orden o caos". Defiende políticas neoliberales, menos estado y más libertad fiscal porque, dice, "la pobreza no se reduce con discurso, sino con empleo".La pobreza no se reduce con discurso, sino con empleo"Sin el espectáculo populista de Milei en Argentina, Bukele en El Salvador o, más recientemente, el del candidato De la Espriella en Colombia, Fujimori apunta en esa misma dirección.

Seguridad desde la autoridad, aunque sea en menoscabo de las libertades. La ultraderechista asegura que quiere gobernar como su padre (el mandato de Fujimori padre acabó en una dictadura cívico-militar luego de darse un autogolpe de Estado).Fujimori asegura que su partido, Fuerza Popular, "es el único que tiene la fuerza, la experiencia y sobretodo el equipo para derrotar a estas lacras".

Afirma que retirará a su país de la Corte Interamericana de Derechos Humanos si es necesario, pero no será para aplicar la pena de muerte, aunque sí volverá a utilizar a los jueces 'sin rostro' (encubiertos) que se implementaron durante el gobierno de su padre.Lo que propone SánchezSu contrincante acusa a Fujimori de liderar un "pacto mafioso" que ha gobernado su país en los últimos años. Roberto Sánchez le recuerda la corrupción en la administración de su padre y la crisis política, de la que le culpa después de no haber aceptados sus derrotas en las dos últimas elecciones.

El izquierdista apuesta por un régimen que restablezca el equilibrio de poderes, sin ninguna discriminación de cualquier orden.No somos comunistas, creemos en el trabajo y el derecho a crecer"Sánchez pretende "industrializar y tecnificar" el campo. "No somos comunistas, creemos en el trabajo y el derecho a crecer", expresó en el debate del domingo.

Defiende la democratización del acceso a la riqueza frente al régimen mercantilista, según él, "el más salvaje neoliberalismo de Latinoamérica".El candidato de Juntos por el Perú propone una mirada "más democrática y de economía social". En esa línea, habla de una pensión para luchar contra la pobreza, pensada sobre todo para la mujer emprendedora.

Sánchez quiere elevar el gasto público de la educación hasta el 6% del producto interior bruto y para la salud al 9% del PIB.La sempiterna crisis política de PerúEl país ha tenido siete presidentes en una década. El último en agotar si mandato fue Ollanta Humala, que lo hizo entre 2011 y 2016.

Sólo dos de esos siete presidentes fueron elegidos por voto popular; los demás han sido vicepresidentes que sustituyeron a mandatarios destituidos.¿Por qué Perú destituye tanto a sus presidentes? La razón está en que el artículo 113 de la Constitución peruana permite al Congreso destituir a los presidentes por "incapacidad moral" para desempeñar sus funciones.