Zóster, el virus de la varicela que puede reactivarse por estrés

POSADAS.— En varias ocasiones siendo entrevistado el director técnico Lionel Scaloni contó que sufrió un episodio de herpes zóster meses después de ganar la Copa del Mundo con la selección argentina. Es una patología asociada, entre otros varios factores, al estrés intenso.
Pero qué es esta enfermedad de la que casi no se habla, que afecta principalmente a personas mayores de 50, pero que en el último tiempo empezó a diagnosticarse a más jóvenes debido al ritmo de vida actual.En palabras de la infectóloga Elena Obieta, se trata de la reactivación del virus varicela-zóster, el mismo que causa la varicela en la infancia. “El virus se queda ahí dormido, latente y luego, frente a determinados estímulos, como puede ser la edad avanzada, la inmunosupresión, el estrés, la diabetes, la enfermedad pulmonar activa crónica, tomar tratamientos con corticoides en dosis altas, las enfermedades inflamatorias del intestino, todo lo que desregule el control inmunológico propio hace que el virus se despierte”, indicó Obieta en diálogo con El Territorio.“En la infancia, adquirimos varicela, todos, el 99% de los adultos hoy de la Argentina han tenido varicela. Ese virus se queda adentro, como dormido en el cuerpo, en los ganglios nerviosos, no en el ganglio que se te inflama cuando tenés una muela picada, sino en los ganglios que están alrededor de la médula espinal.
Incluso cerca del cerebro, por decirlo de algún modo”, remarcó.El herpes zóster suele manifestarse siguiendo el recorrido de un nervio. Las zonas más frecuentes son el tórax, entre las costillas, y la cara, donde incluso puede comprometer el ojo.
La especialista explicó que el virus daña la mielina, la cubierta protectora de los nervios, y por eso produce un dolor característico.“Lo que hace el virus es que se va comiendo una vaina en los nervios que es la mielina, y va quedando como el nervio pelado; como si fuera un cable que se va gastando la parte de plástico. De ahí el dolor característico que es como una electricidad”, describió.En muchos casos, el dolor aparece uno o dos días antes que las lesiones cutáneas, luego surgen las pequeñas ampollas agrupadas, que se extienden siguiendo el trayecto del nervio afectado.Si bien esta reactivación del virus se da comúnmente a partir de los 50 años, la especialista observó que en el último tiempo aumentaron las consultas y diagnósticos de personas jóvenes sin factores de riesgo tradicionales.
Según explicó, el estrés sostenido puede alterar el funcionamiento del sistema inmunológico y favorecer la reactivación del virus.“Vivimos en una sociedad muy estresada por distintos factores y el estrés no hace ni más ni menos que bajar las defensas porque estás en alerta por otras situaciones y entonces el sistema inmunológico se desbarajusta, se desbalancea”, aseveró.Consultar a tiempoObieta remarcó que el diagnóstico precoz es clave. Si el tratamiento antiviral se inicia dentro de las primeras 48 a 72 horas, puede acortar la duración del brote y reducir el riesgo de neuralgia postherpética, un dolor persistente que puede continuar aun después de que las lesiones hayan desaparecido.La médica advirtió asimismo sobre prácticas caseras sin evidencia científica. “No gasten el dinero en ir a ponerse la tinta china, que no sirve para nada e incluso puede predisponer a la sobreinfección bacteriana”, indicó y recomendó mantener las lesiones secas y evitar frotarlas.“Luego hay otras complicaciones que son lo que llamamos el herpes diseminado, que ocurre en personas que tienen muy bajas sus defensas y puede afectar a otros órganos, pero no es lo más habitual, afortunadamente”, contó.Obieta remarcó que quien tiene herpes zóster no es capaz de transmitir el virus de la varicela. “El virus está dentro de las ampollitas, despertado, por decirlo de algún modo, pero esa persona con zóster no es capaz de transmitir virus varicela, en primer lugar porque se supone que todos los convivientes han tenido varicela o si son niños han entrado en el plan de vacunación de varicela, que la tenemos instalada así en calendario”, explicó.Para prevenir esta reactivación del virus, desde hace algunos años está disponible la vacuna Shingrix, indicada especialmente para personas mayores de 50 años y para quienes tienen condiciones que aumentan el riesgo de reactivación del virus, como diabetes, lupus, artritis reumatoidea o tratamientos inmunosupresores.“Tenés un 90% de eficacia para saber que no vas a tener una reactivación del zóster, que no es poca cosa”, destacó Obieta.
La vacuna se aplica en dos dosis separadas por dos meses y más allá de que puede provocar dolor local, fiebre leve o cansancio transitorio, Obieta destacó que está demostrado que disminuiría la posibilidad de tener demencia, eventos cardiovasculares provocados por el mismo herpes zóster.Esta vacuna no está en el Calendario Nacional de Vacunación, pero las prepagas u obra sociales deberían reconocerlas en algún porcentaje.
Información de El Territorio (Misiones). Edición y redacción: Noticias Today.
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