Una mujer de 37 años finge ser una niña autista de 12 para ser adoptada

Una mujer de 37 años fingió ser una niña para poder vivir de acogida. La mujer, que reside en Brasil, estuvo comportándose como si tuviera 12 años durante más de un año para poder depender de una familia hasta que finalmente se dieron cuenta del engaño.
Amanda Maria Souza de Oliveira utilizó el nombre de Gabriele para conseguir ayuda. Como así comunicó la Policía local, llegó a Joinville, en Santa Catarina, con la esperanza de buscar ayuda en una iglesia cercana.
Según explicó, había huido de su estado natal, Pará, luego de sufrir abusos y los religiosos no dudaron en protegerla. No obstante, Amanda no contó toda la verdad, pues afirmó ser una adolescente para ganarse la empatía de la congregación.
Así, no solo acabó siendo una más de la comunidad, sino que una familia decidió acogerla en su casa para darle todo lo que necesitaba. De hecho, tal fue el engalo que incluso decidieron empezar el trámite legal para adoptarla formalmente.
"Logró manipular emocionalmente a la familia. Era una familia con una buena situación económica, así que tuvo una adolescencia muy tranquila.
Durante el tiempo que estuvo con la familia, no recibió dinero directamente, pero sí recibió todo lo bueno y lo mejor posible", destacó Rodrigo Beuno Gusso, el investigador del caso. Durante los 14 meses que convivieron juntos, la pareja trató en todo momento a Amanda como una menor hasta el punto de celebrar su supuesto 12.º cumpleaños con ellos.
Toda su habitación estaba decorada con elementos infantiles y ella misma tenía comportamientos propios de una niña. Aunque no todo era tan perfecto como podría parecer.
Amanda aseguraba tener autismo, fingía tener episodios de pánico y utilizaba biberones y chupetes. Así, cuando le preguntaban por sus rasgos de adulta, destacaba que se trataba de "uso forzado de hormonas" durante su infancia.
Gracias a estas mentiras también logró evitar la escuela, pues, supuestamente, "tenía miedo" por los abusos. "Sus padres adoptivos la cuidaron y la trataron como a una niña porque ella fingía serlo.
Intentaron matricularla en la escuela, pero ella se negó, diciendo que tenía miedo, inventando una historia de que su padre biológico se enteraría y la separaría de su familia adoptiva", indicó el jefe de policía. Los 'padres' estaban completamente convencidos, pero una familiar cercana fue quien dio la primera voz de alarma asegurando que algo no iba bien.
Haciendo una serie de investigaciones en internet, descubrió que este caso ya se había dado posteriormente en Río de Janeiro. De hecho, Amanda ya había estado vinculada con presuntas estafas en 2003 en la misma ciudad.
Así, finalmente la policía encontró la identidad real de la mujer y ella misma confesó todo en el interrogatorio. Desde entonces se encuentra en la cárcel regional donde permanece a disposición judicial.
Información de 20 Minutos. Edición y redacción: Noticias Today.
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