No sé si lo sabrán, porque igual están ocupados en tareas más menesterosas o en informarse de cuestiones con más enjundia, como cuántas prostitutas hemos pagado en los últimos años con el presupuesto del Ministerio de Transportes del Gobierno abolicionista, qué valor tenía la bisutería que se encontró en la caja fuerte de Zapatero o cómo operaban los presuntos Bonnie y Clyde patrios —Leire Díez y su novio el de la SEPI—. Pero Bad Bunny está de gira en nuestro país y se ha armado Troya.Seguir leyendo