La adopción de la inteligencia artificial en las redacciones es el gran tema de debate en la industria de los medios con la promesa de eficiencia, velocidad y escala. Pero, como suele pasar en el campo de los medios, cada avance técnico viene acompañado de una pregunta incómoda: qué se gana y qué se pierde en el camino.Con más de cuatro décadas observando transformaciones -desde el linotipo hasta los chatbots, el profesor indio Sunil Saxena -fundador de AI Media Academy- no se deja impresionar fácilmente.

En su visión -propia de un experto que se encuentra en uno de los hubs tecnológicos más relevantes de la actualidad como India-, la IA no es solo otra ola tecnológica: es un cambio que puede alterar la estructura misma del trabajo periodístico y erosionar la autoridad humana dentro de las redacciones.Su mirada no es apocalíptica. Insiste en que el periodismo no depende de las herramientas, sino de los valoresDurante los últimos años, Saxena ha investigado el impacto de estas plataformas en los medios de comunicación y ha documentado sus hallazgos en su blog easymedia.in.

También impulsó Gaon Ki Awaaz, el primer servicio de noticias por voz de la India para audiencias rurales.Su mirada no es apocalíptica. Insiste en que el periodismo no depende de las herramientas, sino de los valores.

El verdadero riesgo no está en la tecnología sino en la tentación de delegar demasiado: investigar menos, pensar menos, decidir menos.Dice Saxena en esta entrevista con LA NACION que ese equilibrio entre eficiencia y criterio se juega hoy el futuro de la profesión: el periodismo puede sobrevivir a cualquier revolución tecnológica, pero no a la pérdida de su propia voz.- Usted fue testigo de varias revoluciones -la imprenta, internet, las redes sociales y el móvil-. ¿Qué tiene la IA que la hace diferente?

¿Es solo otra ola tecnológica o la primera que puede redibujar realmente la autoridad editorial de una redacción?- La industria de la impresión ha experimentado cambios dramáticos en los últimos 50 años. El cambio inició con el fin de la era del linotipo en la década de 1980.

Una tecnología consolidada que se utilizó para imprimir periódicos durante más de un siglo fue repentinamente eliminada. La redacción no se vio afectada.

Pero el cambio tuvo un impacto calamitoso en los trabajadores de prensa. Los tipógrafos, los capataces y los armadores de páginas que organizaban líneas de plomo en moldes metálicos, todos perdieron sus trabajos.

De una sola vez, desapareció todo un ecosistema. Eran trabajadores calificados y la mayoría de ellos se volvió redundante.

Surgió la impresión en frío utilizando bromuros generados por máquinas. Se volvió posible hacer páginas de periódicos con operadores de carga de datos trabajando en computadoras y artistas de montaje.

La redacción salió ilesa. No obstante, esta fase duró poco. - ¿Y cuál fue el momento bisagra de esta historia?- Todo sufrió un cambio importante en la década de 1990 con la introducción de la autoedición.

Esta vez, las sacudidas se sintieron en la redacción. La mesa de edición ahora debía producir páginas en la computadora, una habilidad ajena a los veteranos.

Una generación más joven, con mayores competencias tecnológicas, tomó el control. Escribir, editar y armar páginas se convirtió en funciones editoriales.

La corrección de pruebas como profesión desapareció. Un desarrollo simultáneo fue la llegada de la impresión satelital.

Esto permitió a los periódicos lanzar múltiples ediciones desde ubicaciones distantes. El esquema de personal cambió.

Los reporteros generaban noticias para ediciones satelitales, una mesa central producía las páginas en centros nodales y la impresión se tercerizaba en imprentas externas. Se volvió posible expandir el alcance de los periódicos con menos personal de mesa.

La distribución de noticias mejoró. La llegada de Internet le dio al periodismo una nueva dimensión.

Los periódicos y canales de televisión lanzaron sitios web. En lugar de generar contenido nuevo, trasladaban las historias del diario al entorno online.

Las marcas funcionaban y los periódicos trasladaron su huella al mundo digital. Se crearon equipos digitales, pero su rol se limitaba a administrar sitios web.

No hubo grandes cambios en la estructura ni en la autoridad editorial; solo equipos editoriales mínimos para gestionar sitios. Estos equipos también eran responsables de generar tráfico desde redes sociales.

En efecto, las transiciones desde la impresión en frío hasta la era de las redes sociales fueron fluidas. No obstante, la IA ahora amenaza con cambiar el funcionamiento de las redacciones.

La revolución en curso es similar a lo que sucedió cuando el linotipo dio paso a la impresión en frío. Habrá pérdida de empleos.

El rol de la IA en el funcionamiento cotidiano aumentará y la autoridad humana se erosionará.- Muchas redacciones ya usan IA para resumir, titular, traducir y optimizar contenido; la pregunta incómoda es: ¿en qué tareas específicas la IA no debería meterse, aunque ahorre tiempo y dinero?- El criterio periodístico. Esto siempre debe ser hecho por un ser humano.- ¿Cuál es el mayor riesgo hoy para el periodismo: que la IA publique errores a escala o que vuelva intelectualmente perezosos a periodistas perfectamente capaces?- Que los periodistas recurran a la IA para hacer gran parte de su trabajo, como encontrar historias, investigar temas, escribir y pulir textos.

Pueden volverse más productivos, pero sus propias habilidades disminuirán. Dependerán más de la IA para hacer el trabajo pesado.- Cuando una organización adopta la inteligencia artificial generativa, ¿qué debería proteger primero: ética, procesos, capacitación o modelo de negocio?- Su adopción es un desafío serio para la mayoría de los medios.

Se está dando en dos niveles: el nivel empresarial, donde algunas redacciones adoptan prácticas y herramientas comunes, y el nivel individual, donde los empleados usan herramientas externas por fuera del circuito de la empresa. Aquí radica el verdadero peligro.

La información de la compañía puede compartirse en la búsqueda de respuestas rápidas. Mi recomendación es que, antes de introducir flujos de trabajo con estas plataformas, las redacciones deben capacitar a su personal.

Al mismo tiempo, deben instruirlo sobre las consideraciones éticas del uso de estas herramientas. La transparencia debe mantenerse.

El modelo de negocio puede ajustarse en paralelo, pero debe pensarse antes de incorporar IA en la toma de decisiones.El prompting -la técnica de diseñar y escribir instrucciones precisas para interactuar con inteligencias artificiales- es imprescindible como habilidad. La conciencia de producto y la audiencia siguen siendo claves, lo mismo que la ética y el criterio periodísticoSunil Saxena- ¿Está viendo redacciones que usan IA para producir más, pero no necesariamente mejor periodismo?- La veo como una herramienta.

Solo puede dar resultados si se usa correctamente. El objetivo no debe ser solo productividad, sino productividad con calidad.

Lamentablemente, los controles aún no están establecidos. Las publicaciones medianas y pequeñas han adoptado la IA de manera masiva, pero con salvaguardas insuficientes.

Las empresas deben invertir en IA a nivel corporativo; elegir el camino fácil llevará a la dilución.- Si tuviera que diseñar un “manual de supervivencia” para editores, ¿qué tres reglas no serían negociables?- Integridad, criterio humano y ética.- Entonces, ¿cómo evitamos que la eficiencia mate el criterio?- La calidad nunca puede sacrificarse por ruido, más aún en esta era de sobrecarga informativa y contenido falso. Las herramientas cambian, pero el criterio y los valores editoriales deben mantenerse.

La capacitación y la experiencia corrigen el rumbo.- Entonces, ¿qué habilidades deberían exigir hoy las redacciones?- El prompting -la técnica de diseñar y escribir instrucciones precisas para interactuar con inteligencias artificiales- es imprescindible. También es valioso para generar imágenes y analizar datos.

La conciencia de producto y la audiencia siguen siendo claves, lo mismo que la ética y el criterio periodístico.- ¿El mayor peligro es perder tráfico o relevancia?- Los chatbots ya afectaron el tráfico. Menos usuarios usan buscadores.

Esto impacta en los ingresos y puede derivar en una crisis existencial.- En este contexto, ¿estamos ante una nueva versión del conflicto medios-plataformas?- Es una crisis más grave. Los medios deben unirse y licenciar contenido.

Los resúmenes de IA no traerán tráfico ni ingresos. Es una amenaza real a la existencia de los medios.- En coberturas sensibles, ¿la IA debe ser invisible o explicada?- Es una buena práctica reconocer contenido generado por esta intervención tecnológica, sobre todo en guerras o elecciones.

Una sola alucinación puede dañar la credibilidad de cualquier organización de prensa.- ¿La inteligencia artificial es solo tecnología o un cambio cultural?- Es más que tecnología. Puede redefinir pensamiento, cultura, procesos y ética.

Los editores deben establecer reglas claras y manuales de estilo que protejan valores y cultura local.- En cinco años, ¿será más valioso saber usarla o saber cuándo apagarla?- Saber usarla bien. La IA evoluciona rápido y hay que mantenerse actualizado.

Capacito a profesionales y estudiantes de medios de comunicación para que utilicen las plataformas para elevar los estándares, no para tomar atajos. Porque la IA no debilita el periodismo, revela las deficiencias.- Después de más de 40 años en contacto con la industria de medios, ¿qué le preocupa más?- El periodismo es un proceso de valores.

No depende de herramientas. La IA no lo degradará, pero los periodistas pueden perder su voz si la usan sin criterio.

Mantener en alto la bandera del periodismo depende de ellos.¿Quién es Sunil Saxena?Formación. Licenciatura en Literatura Inglesa, Economía e Historia Moderna.

Máster en Economía (Universidad de Lucknow, India).Carrera. Más de 45 años de experiencia, con 27 años como periodista en medios como The Times of India, India Today, The New Indian Express, The Pioneer y Business India Group.

Fundador o impulsor de cuatro escuelas de comunicación: el Asian College of Journalism, el International Media Institute of India, la Escuela de Comunicación de la Universidad G.D. Goenka y la Times School of Media de la Universidad Bennett.

Autor de cinco libros sobre medios, entre ellos. Fue uno de los primeros periodistas de prensa escrita en migrar a la web y, como vicepresidente de Contenido y Servicios, dirigió durante casi una década Express Network Private Limited, la empresa de internet del grupo The New Indian Express en Chennai.