Exgeneral mencionó a Mario Montoya en su aceptación de responsabilidad por falsos positivos

El general (r) Francisco José Ardila Uribe, excomadante del Ejército en Meta, aceptó su responsabilidad en numerosas ejecuciones extrajudiciales cometidas bajo su mando, cuando Mario Montoya Uribe era la cabeza de la institución castrense en el país. Otros 26 exmilitares aceptaron su participación en graves crímenes de guerra y de lesa humanidad.El general (r) Francisco José Ardila Uribe es uno de los exmilitares imputados dentro del subcaso Meta del caso 03 de la JEP.JEPSe completan tres días de la audiencia de reconocimiento de responsabilidad en la que 27 exintegrantes del Ejército en Meta aceptaron ante las víctimas y ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) haber participado en al menos 209 casos de ejecuciones extrajudiciales o falsos positivos en ese departamento.
En la tarde de este viernes 5 de mayo, una de las últimas intervenciones fue la de Francisco José Ardila Uribe, un general en retiro que fue comandante de la Séptima Brigada entre los años 2006 y 2007. En su intervención, Ardila Uribe indicó directamente a Mario Montoya Uribe, comandante del Ejército en el segundo gobierno de Álvaro Uribe Vélez, de haber encabezado un “sistema” criminal que estuvo “basado, entre otros, en incentivos como permisos especiales, felicitaciones, condecoraciones y viajes al exterior; facilitó en gran medida que se cometieran estos funestos actos”.
El exoficial agregó que su éxito se medía por el número de bajas. En contexto: Exmilitares reconocen más de 200 falsos positivos y entregan “medallas manchadas” a familias“Este sistema priorizaba las muertes en combate sobre los demás resultados operacionales, tales como las capturas o las desmovilizaciones, en razón de que las unidades a nivel división, brigada y batallón se medían y clasificaban de acuerdo al número de cuerpos reportados”, expresó.
Para la fecha en la que Ardila Uribe estaba al frente de la Séptima Brigada, Montoya Uribe era el comandante del Ejército. El general (r) también se acogió a la JEP en 2018.No obstante, su caso tomó un rumbo distinto.
En diciembre de 2024, Montoya Uribe no aceptó la imputación de la JEP en su contra por su presunta responsabilidad en 118 casos de ejecuciones extrajudiciales o falsos positivos registrados en Antioquia, cuando fue comandante del Ejército en ese departamento. Su caso fue remitido a la Unidad de Investigación y Acusación (UIA), que desde entonces estudia si llevarlo o no a juicio adversarial.Lea también: Los cinco puntos claves de la condena contra Santiago Uribe por “Los 12 Apóstoles”Desde 2024, el general (r) Mario Montoya Uribe no aparecia en una audiencia de la justicia transicional.JEPEl arrepentimiento del general (r) ArdilaDurante la audiencia que se adelanta entre el 3 y el 5 de junio en Villavicencio (Meta), el general Ardila Uribe también pidió perdón a las víctimas por haber sido parte del entramado criminal en el que, según ha recogido la JEP, se cometieron 209 ejecuciones extrajudiciales de civiles inocentes y 65 personas fueron desaparecidas forzosamente.
En muchos casos, en alianza con el Bloque Centauros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).“Como máximo responsable, he decidido reconocer, de manera voluntaria, mi responsabilidad, a título de autor por omisión impropia, en los términos establecidos por esta Sala, respecto de los crímenes de desaparición forzada, homicidio en persona protegida y otras conductas calificadas como crímenes de guerra y de lesa humanidad, en los hechos que me han sido atribuidos de manera individual”, expresó el exmilitar durante su intervención.Le puede interesar: Santiago Uribe: Corte Suprema rechaza recurso con el que buscaba tumbar condena en su contraAgregó que tuvo conocimiento de que el éxito en las cifras operacionales presentadas por el Ejército en Meta se fraguó a costa de la sangre de civiles asesinados: “Reconozco que fallé en el ejercicio de mis funciones de mando, dirección, control operacional y disciplinario como comandante de la Séptima Brigada. Esa falla permitió la comisión de operaciones ilegales por parte de unidades bajo mi mando, en las que personas inocentes fueron asesinadas y presentadas falsamente como bajas en combate”.El exmilitar expresó que obvió las alertas de quienes advertían que en la unidad militar a su cargo se estaban cometiendo graves crímenes. “No di la debida importancia a las señales de alerta contenidas en los informes de las carpetas operacionales y de las organizaciones de derechos humanos; tampoco ejercí controles eficaces sobre aspectos críticos como inteligencia, operaciones y documentación, ni tampoco realicé un seguimiento detallado a las investigaciones disciplinarias.
Esta situación permitió la consolidación de prácticas criminales sistemáticas”.Contenido relacionado: Las verdades pendientes del general (r) Mario Montoya sobre falsos positivos en AntioquiaLa audiencia en la que hablaron víctimas y comparecientes fue presidida por el magistrado Alejandro Ramelli Arteaga, acompañado de los magistrados Reinere Jaramillo Chaverra y Óscar Parra Vera.JEPPor el contrario, expresó Ardila Uribe, apoyó el fortalecimiento de ese engranaje criminal al encubrir los crímenes con documentos oficiales falsos en los que justificaban las ejecuciones extrajudiciales como bajas de guerrilleros en combate. “No cuestioné en su debido tiempo los informes de resultados operacionales que hoy, perfectamente sabemos, eran falsos. Esa omisión facilitó que los hombres bajo mi mando cometieran sistemáticamente esas acciones delictivas”, expresó el general retirado y compareciente ante la JEP.A renglón seguido, el exmilitar respondió a una de las demandas más fuertes de las víctimas: limpiar los nombres de sus seres queridos. “Soy consciente de que ninguna palabra puede reparar el dolor causado, pero también sé que la verdad y la responsabilidad son pasos necesarios para la dignificación y la memoria.
A las víctimas, a Colombia y al mundo entero quiero decirles con claridad: las personas que fueron asesinadas no eran combatientes”, expresó.Más contenido: El montaje judicial que tuvo al borde de la muerte a una lideresa de El SaladoE hizo hecho de la consigna de “nunca más” con la que las víctimas iniciaron el pasado jueves el segundo día de audiencia. “Debe quedar perfectamente claro ante la sociedad que las víctimas eran personas que no estaban cometiendo actos al margen de la ley y, por lo tanto, no eran bandidos. Por ello, quiero honrar la memoria de las víctimas desde la verdad, la responsabilidad y un compromiso real y sincero para que hechos como estos no se repitan nunca jamás en Colombia”, concluyó el exmilitar.Asimismo de Ardila Uribe, otros 26 exmilitares que hicieron parte de la Séptima Brigada, el Batallón de Infantería Batalla Pantano de Vargas y el Gaula Militar Meta entre los años 2002 y 2007 reconocieron responsabilidad durante los tres días de audiencia.
Entregaron también 13 medallas obtenidas durante esos años y que, en su concepto, son insignias “manchadas con sangre de inocentes”. Un acto que las víctimas recibieron entre lágrimas de dignidad y conmoción.Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.
Información de El Espectador (Colombia). Edición y redacción: Noticias Today.
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