El ómnibus que transporta a los futbolistas y al cuerpo técnico de la Selección Paraguaya ya abandonó las instalaciones del Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CARDE) en Ypané, iniciando su trayecto hacia el Estadio Defensores del Chaco para el choque de esta noche ante Nicaragua (19:15). El inicio del viaje estuvo marcado por el fervor popular.

Una caravana de hinchas incondicionales se acopló de inmediato al bus, acompañando los primeros kilómetros del recorrido bajo la custodia de una fuerte dotación de la Policía Nacional. El fervor por la Selección Paraguaya no conoce de pausas ni de horarios.

En su trayecto hacia el Estadio Defensores del Chaco, la comitiva albirroja ingresó a una de las zonas más populosas y vibrantes de la capital: el icónico Mercado 4, donde se vivió uno de los momentos más emotivos de la tarde. Al percatarse de la llegada del bus que transporta al plantel dirigido por Gustavo Alfaro, los comerciantes de la zona decidieron pausar por completo sus actividades.

Dejando sus puestos de trabajo de manera unánime, salieron masivamente a las calles para armar un cordón humano cargado de aliento, camisetas y banderas tricolores. Los futbolistas devolvieron los saludos desde las ventanillas ante una marea de trabajadores que hicieron sentir el verdadero calor popular.

Con este empuje anímico inigualable, la Albirroja quema los últimos kilómetros antes de llegar al estadio para disputar, a las 19:15, su último partido preparatorio previo al viaje mundialista. El trayecto hacia la capital paraguaya se vive como una auténtica fiesta patria.

En la actualidad, la comitiva albirroja avanza de manera fluida y a buen ritmo sobre la Avenida Acceso Sur con dirección a Asunción. A los costados del camino, la emoción es total: cientos de vecinos de las zonas aledañas salen a las veredas vestidos con la camiseta de la selección, agitando banderas y sumando bocinazos al paso del micro de los jugadores.

Este compromiso representa el último examen para el equipo dirigido por Gustavo Alfaro y la última oportunidad de la afición local para abrazar a sus jugadores antes de que emprendan el viaje rumbo al Mundial 2026.