La visita de León XIV a España se presenta como una ocasión inmejorable para acercarse a dos miniseries que están a punto de despedirse de las plataformas. Luego de años desaparecidas del streaming en nuestro país, ambas volvieron a estar disponibles hace un año, aunque siguen siendo unas grandes desconocidas para buena parte de los espectadores.Por eso, en medio de este multitudinario evento, no está de más recordar una de las miradas más audaces que ha ofrecido la ficción contemporánea sobre el Vaticano.

Nos referimos, como no, a las series creadas por Paolo Sorrentino: The Young Pope y The New Pope, un díptico que, bajo la deslumbrante estética barroca marca de la casa y haciendo uso de un humor satírico, ofrece una reflexión profunda sobre el poder, la fe, la soledad y la teatralidad del papado.The Young Pope, protagonizada por Jude Law como el ficticio Papa Pío XIII, imagina un pontífice joven, carismático y ultraconservador que sacude los cimientos del Vaticano desde el primer minuto. Sorrentino, lejos de ofrecer una caricatura fácil, construye un personaje complejo, brillante y contradictorio, que genera rechazo y fascinación a partes iguales.

Su lema no escrito podría ser: "Dios es misterio, y el Papa también debe serlo". La serie es una provocación en toda regla: visualmente excesiva, narrativamente arriesgada y teológicamente ambigua.En su segunda entrega, titulada The New Pope, la historia da un giro aún más radical con la aparición de un nuevo pontífice, interpretado por John Malkovich.

A través de él, Sorrentino plantea una Iglesia atrapada entre dos extremos: el rigor doctrinal y la modernidad mediática. La serie se vuelve más onírica, más melancólica, pero no menos crítica.

Se interroga sobre el culto a la personalidad, la fragilidad del liderazgo espiritual y el absurdo inherente a cualquier estructura de poder que aspire a lo sagrado.Una mirada únicaAmbas ficciones comparten una premisa: el Vaticano como escenario de pasiones humanas intensas, casi shakesperianas, donde lo divino y lo terrenal se entrecruzan de forma constante. En un paisaje audiovisual repleto de biopics, documentales y ficciones religiosas más convencionales, la de Sorrentino no se parece a nada.

Su mirada no busca explicar la Iglesia, sino desarmarla con belleza, ironía y una devoción estética que raya en lo místico.Lamentablemente, y a pesar de su exitoso recorrido, The Young Pope y The New Pope, estuvieron ausentes en todas las plataformas de streaming de nuestro país durante demasiado tiempo. Esto pudo deberse a complejas negociaciones de derechos de distribución y a acuerdos de licencias, que siempre son temporales.

La buena noticia es que ambas producciones regresaron a Filmin, donde han estado disponibles desde el 30 de mayo del pasado año, permaneciendo en el catálogo hasta el próximo 14 de junio. Una oportunidad limitada para recuperar dos de las ficciones más singulares y provocadoras sobre el Vaticano que ha dado la televisión reciente.Y es que, qué mejor coyuntura para disfrutar, si no lo has hecho ya, de esta producción en la que acompañan a Jude Law el siempre enigmático John Malkovich, el español Javier Cámara, Diane Keaton, Silvio Orlando, Ludivine Sagnier, e incluso...

¡Sharon Stone y Marilyn Manson!