¿Los carros premium son solo para la ciudad? Audi presentó el Q5 con tracción quattro ultra y listo para cualquier ruta del Perú¿Puede una pickup china ganar terreno en el Perú?

La apuesta de Foton con la Tunland VUna semana con la Jeep Commander Overland es suficiente para formarse una opinión clara. No es un vehículo que busque sorprender en el primer golpe de vista, pero sí uno que va ganando puntos, especialmente por su amplio habitáculo.LEE TAMBIÉN: ¿Cuánto se ahorra con un carro híbrido que rinde 1.000 km?

Comparamos el Chevrolet Captiva PHEV vs. Captiva 1,5 turboEn ciudadEl motor turbo de 1,3 litros y 173 hp no genera expectativas en papel, pero en la práctica se mueve con soltura en el tráfico limeño.

El torque de 270 nm disponible desde las 1.850 rpm ayuda a que la respuesta en semáforos y maniobras urbanas sea bastante natural. La caja automática de seis velocidades trabaja de forma suave y sin sobresaltos, aunque en algunas situaciones de aceleración moderada se toma su tiempo para bajar un cambio.La dirección eléctrica asistida es ligera, lo que agradece cualquiera que pase tiempo en el tráfico de Miraflores o San Isidro.

El radio de giro es manejable para un SUV de 4.769 mm de longitud, aunque estacionar en espacios ajustados requiere usar con frecuencia la cámara de 360 grados, que resultó ser uno de los equipamientos más útiles de la semana.En carreteraFuera de Lima la Commander se desenvuelve con más comodidad. A velocidades de autopista el motor trabaja sin esfuerzo aparente, la suspensión absorbe bien los desniveles y el nivel de ruido en cabina es contenido.

El sistema de control de crucero adaptativo con Stop & Go reduce la fatiga en trayectos largos y funciona de forma confiable.Los 208 mm de distancia al suelo son suficientes para caminos afirmados en buen estado, pero hay que tener claro que esta Commander tiene tracción delantera. No está pensada para trochas exigentes ni terrenos complicados, algo que conviene aclarar dado el apellido que lleva.