¿Es cierto que el pollo que comemos lleva hormonas?

La idea de que el pollo que se vende en los supermercados crece tan rápido porque contiene hormonas sigue extendida entre muchos consumidores. Incluso algunos pediatras lo retiran de la dieta a las niñas (igual que el huevo o los lácteos) con el objetivo de retrasar la pubertad.
El razonamiento no deja de tener su lógica. Al fin y al cabo, cualquiera que haya visto una fotografía de un pollo de hace medio siglo junto a uno actual se habrá sorprendido de la diferencia de tamaño.
Hoy un pollo alcanza el peso de sacrificio en apenas cinco o seis semanas, algo impensable para los productores de mediados del siglo XX.Seguir leyendo...
Información de La Vanguardia. Edición y redacción: Noticias Today.
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