La fortuna levantada por la familia Reyzábal, una de las sagas empresariales españolas y vinculada a algunos de los activos más emblemáticos de Madrid, siendo su buque insignia la antigua Torre Windsor, ha desembocado en una nueva batalla judicial por la herencia familiar. Olivia y Javier Reyzábal Roig, nietos del empresario Florentino Reyzábal Larrouy y descendientes del fallecido Javier Reyzábal, han presentado una querella contra sus tías Blanca y Mónica Reyzábal Gómez, así como contra Andrés Sastre Muñoz, esposo de la primera, por presuntos delitos de apropiación indebida, estafa agravada, insolvencia punible y falsedad documental.Seguir leyendo