Como parte del operativo Restitución, autoridades del Estado de México detuvieron a dos sujetos pertenecientes al "Los Mondragón”, grupo adherido a la Unión de Sindicatos y Organizaciones Sociales de la República Mexicana (USON), la cual se hace pasar por organización social, pero que en realidad su actividad principal es el despojo. Ulises Josué "N", presunto líder de “Los Mondragón” y Josué Gael "N” fueron detenidos por ser los presuntos responsables en el delito de extorsión, contra una persona que los denunció y a la que amenazaron con provocarle daños si no desistía de la denuncia.

El hecho por el que ambos sujetos fueron detenidos sucedió el 25 de agosto del año pasado, cuando la víctima salió de su vivienda, en el municipio de Ecatepec, cuando fue abordado por Ulises Josué y Josué Gael. Ambos lo amenazan con privarlo de la vida o causarle daño a algún miembro de su familia si no retiraba una denuncia interpuesta en contra de uno de ellos.

Las intimidaciones se repitieron en otras tres ocasiones. Los dos hombres fueron ingresados al Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Ecatepec, en espera su situación legal.

En caso de ser condenados, podrían recibir una sentencia de hasta 70 años de cárcel. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México comunicó que con la detención de esas dos personas suman 46 objetivos prioritarios detenidos.

Se explicó que Josué Gael "N" también es investigado investiga por su probable participación en los delitos de portación de arma de fuego y contra la salud, por hechos ocurridos en junio de 2023, en Ecatepec. De acuerdo con las investigaciones, esa persona disparó contra de elementos de la Policía Municipal, Secretaría de Seguridad estatal, Guardia Nacional y de la Fiscalía General de Justicia.

Si eso no fuera suficiente, también se le relaciona con el homicidio en grado de tentativa y despojo en agravio de una mujer, a la que el 6 de noviembre de 2024, junto con un grupo de 30 personas llegaron al domicilio de la víctima en Ecatepec. Para despojarla de su vivienda dispararon en su contra, ante el temor de ser privada de la vida, decidió abandonar la propiedad, misma que fue invadida; no obstante, tiempo después fue restituida a su legítima propietaria.