Maja Chwalinska llegó a París con una maleta, una reserva de hotel para unos pocos días y ninguna expectativa de seguir en el torneo más allá de la primera semana. El jueves, sobre la mítica arcilla de la Philippe-Chatrier, rompió todos los manuales del tenis y se convirtió en finalista de Roland Garros 2026.

La polaca, clasificada en el puesto 114 del ranking mundial, venció a la rusa Diana Shnaider por 7-6 (4) y 6-4. Con esta victoria, se transformó en la segunda tenista en la era Abierta en llegar a una final de Grand Slam desde las rondas previas de clasificación.

Antes de jugar la semifinal, Chwalinska confesó una realidad logística y económica que ninguna estrella del tenis suele afrontar: no esperaba llegar tan lejos y solo había reservado una estancia corta. Esto le generó un problema, ya que los organizadores de Roland Garros no entregan los premios en metálico hasta que el torneo concluye.

La sala de prensa estalló en carcajadas. Horas después, Chwalinska no solo aseguraba su hospedaje, sino una bolsa millonaria y su plaza en el partido por el título del segundo Grand Slam de la temporada.

El torneo de Chwalinska en Roland Garros es un cuento de hadas. Para plantarse en la final sumó siete victorias consecutivas —tres en la fase previa y cuatro en el cuadro principal—, eliminando a gigantes del circuito ante las que nadie apostaba por ella: Zheng Qinwen (campeona olímpica): 6-4 y 6-0Elise Mertens (cabeza de serie): 6-4 y 6-0Anna Kalinskaya (Cabeza de serie): 7-6 y 6-3Diana Shnaider (Verdugo de Sabalenka): 7-6 y 6-4 Shnaider venía con el impulso de haber borrado del mapa a Aryna Sabalenka.

No obstante, cuando la rusa llamó a la fisioterapeuta dominando 4-3 en el segundo set, Chwalinska olió la sangre: hilvanó tres juegos consecutivos sin ceder un solo 'game' y cerró el partido de su vida. En la historia del tenis femenino, solo Emma Raducanu había logrado la hazaña de llegar a una final de Grand Slam desde la qualy (US Open 2021, donde fue campeona).

Chwalinska se medirá el sábado contra la joven rusa Mirra Andreeva buscando igualar ese hito histórico. El logro es aún más emotivo considerando el pasado de la polaca.

Entre 2019 y 2021, Chwalinska batalló contra una severa depresión que la obligó a congelar su carrera: "Lo que más me gustaba se convirtió de repente en una fuente de sufrimiento", confesó en 2022. El camino de regreso incluyó una compleja cirugía de rodilla y volver a empezar desde abajo.

A inicios de mayo, mientras la élite jugaba en Roma, ella disputaba un torneo ITF menor en Saint-Gaudens.Hoy, el destino la recompensó. Luego de abrazar la gloria en París, lo resumió todo con una sonrisa: