El 10 de diciembre del 2024, varios miembros de la presunta trama liderada por Santos Cerdán para “desestabilizar” investigaciones sobre el PSOE se reunieron en un despacho de Madrid con un exagente de la unidad central operativa (UCO) de la Guardia Civil para conseguir trapos sucios de los mandos policiales que lideraban las pesquisas al entorno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El capitán Juan Yepes, también investigado por la Audiencia Nacional, les reconoció sufrir “guardiacivilfobia”, pese a pertenecer a la tercera generación de uniformados en su familia. “Estoy indignado por lo que han hecho conmigo”, se lamentaba el agente que hizo carrera en unidades antiblanqueo.

Y en esa indignación, la “fontanera” Leire Díez vio la grieta para obtener información comprometedora para atacar a la UCO. Todo quedó grabado.Seguir leyendo...