Un centenar de militantes celebraron el miércoles por la tarde una reunión en una sala de la sede central de UGT en Madrid en la que, luego de la catarata de escándalos que afectan al partido, defendieron un Congreso Extraordinario, la convocatoria de elecciones generales este año y que Pedro Sánchez deje la secretaría general del partido y no se presente a la reelección como presidente del Gobierno. “Somos un movimiento de base; la mayoría no somos cuadros orgánicos ni nos dedicamos a la política y eso nos da la libertad que no tienen dirigentes del partido para decir lo que pensamos: la situación es insostenible“, explica Laura López Mendizábal, doctora en Biología de 31 años y militante de la agrupación socialista universitaria. Seguir leyendo