Una de las islas más grandes y salvajes del Mediterráneo se transformó en los años sesenta en el refugio favorito de la realeza y las grandes celebridades. Detrás de ese cambio estuvo Karim al-Hussayni, más conocido como Aga Khan IV, líder espiritual de los musulmanes ismaelitas.

La historia inició casi por casualidad. Descubrió este rincón del Mediterráneo, quedó cautivado por su belleza y decidió adquirir amplias extensiones de terreno virgen y desarrollar una arquitectura respetuosa con el entorno.

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