Las lesiones que afectaron a varios de los mejores futbolistas del mundo generaron preocupación antes del torneo. Messi experimentó el susto más significativo cuando se retiró lesionado mientras jugaba para Inter Miami el mes pasado, aunque fue seleccionado por el técnico Lionel Scaloni para que Argentina defienda su título. Sin embargo, aún no se conoce el estado completo de su recuperación de lo que se describió como fatiga muscular.

Yamal, la nueva superestrella de España, se perdió las últimas semanas de la temporada del Barcelona por una lesión de isquiotibiales que temía lo excluiría de su primer Mundial. El joven jugador manifestó su angustia durante la recuperación, indicando que rezaba para que la lesión no fuera grave considerando la proximidad del torneo.

No todos los futbolistas tuvieron la misma suerte. Francia perdió al delantero Hugo Ekitike, quien sufrió una lesión de Aquiles en abril que requiere más de seis meses de recuperación, descartándolo del Mundial. Brasil se queda sin Rodrygo y Éder Militão, mientras que Alemania pierde al delantero del Bayern Munich Serge Gnabry tras una lesión de aductor.

Entrenadores y jugadores han advertido cada vez más sobre el impacto del calendario repleto de partidos. El técnico del Arsenal, Mikel Arteta, describe las exigencias sobre los jugadores como "un accidente esperando suceder", especialmente considerando que el Mundial ampliado llega un año después del relanzamiento del superagrandado Club World Cup y tras expansiones recientes de la Champions League.