El actor británico Rupert Everett, uno rostro muy popular en el cine de los años noventa, ha reconocido que las exigencias físicas asociadas a su carrera terminaron teniendo un alto coste para su salud. A sus 67 años, el intérprete afirma que las rutinas de entrenamiento que siguió durante décadas para mantener una imagen de galán le han dejado importantes secuelas.Seguir leyendo...