Recomiendan tomar medidas para proteger cultivos en Misiones

POSADAS.— Los últimos informes de distintos entes meteorológicos indican que a partir de la primavera se podrían registrar precipitaciones por encima de lo normal en gran parte del territorio nacional. No obstante, ya se registran un 90% de chances de desarrollo desde este mes.
Frente a este escenario, especialistas destacan la importancia de monitorear la evolución del fenómeno para una toma de decisiones eficiente y oportuna.Recientemente el gobierno de Misiones tuvo una primera reunión de información y coordinación para la preparación y mitigación ante el Fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (Enos), convocada en cumplimiento de la Ley Provincial XVIII – Nº 6 y bajo los lineamientos del Plan de Emergencia Provincial.En esta línea, el agrometeorólogo Ángel Olinuk habló sobre los posibles efectos en la producción misionera y brindó sugerencias para cuidar el suelo y los cultivos.Reunión provincialLa reunión a nivel provincial para tratar sobre el fenómeno climático fue el pasado miércoles 27 de mayo y convocó a organismos provinciales, intendentes, representantes de fuerzas de seguridad y áreas técnicas con el objetivo de analizar el escenario climático previsto para 2026/2027 y comenzar a delinear acciones conjuntas para reducir riesgos y fortalecer la capacidad de respuesta ante posibles contingencias.“La idea es juntarnos por prevención. Pueden venir momentos muy duros y que nos encuentren organizados y con capacidad de respuesta rápida es lo más inteligente que podemos hacer pensando en el bienestar de los misioneros y misioneras”, expresó el gobernador Hugo Passalacqua.
Asimismo, remarcó que “en situaciones de catástrofe es clave coordinar acciones antes, porque hacerlo cuando el evento ya sucedió es llegar tarde”.El Niño en la regiónLas perspectivas climáticas que anticipan la llegada del fenómeno de El Niño durante la primavera y verano comienzan a generar atención entre productores, organismos técnicos y autoridades provinciales. Si bien el evento aún no se encuentra plenamente instalado, los pronósticos coinciden en señalar una transición desde condiciones neutrales hacia un escenario caracterizado por lluvias más abundantes de lo habitual en Misiones.En ese contexto, Olinuk, especialista y recientemente jubilado del Inta explicó que todavía existe margen para que productores y organismos públicos planifiquen acciones de prevención, aunque remarcó que las señales climáticas son cada vez más claras.“Se está hablando muchísimo del fenómeno de El Niño por las perspectivas climáticas que se están anunciando.
Pero hay que aclarar que todavía estamos en una fase inicial. Salimos de La Niña y en la actualidad transitamos una condición neutral, aunque las temperaturas del océano Pacífico están aumentando de manera sostenida”, indicó.Según explicó, el fenómeno se desarrolla de manera gradual y no de forma repentina.
El incremento de las temperaturas superficiales del Pacífico modifica progresivamente los patrones atmosféricos y favorece la circulación de masas de aire cargadas de humedad hacia distintas regiones del continente.“Son procesos relativamente lentos. Primero aumenta la temperatura del Pacífico y después comienzan a modificarse las corrientes de aire que transportan la humedad.
Por eso todavía hay tiempo para que la gente tenga en cuenta estas perspectivas y adapte algunas actividades”, indicó.Llegan más lluviasUno de los puntos que Olinuk consideró importante aclarar es que existe un amplio consenso respecto de la presencia de El Niño durante los próximos meses, aunque todavía no hay definiciones concluyentes sobre la intensidad que alcanzará el fenómeno.“Prácticamente todos coinciden en que vamos a tener El Niño y que eso significará lluvias abundantes para Misiones durante la primavera y el verano. Lo que todavía está en discusión es si será un fenómeno moderado o si alcanzará características excepcionales”, explicó.En los últimos meses comenzaron a circular informes que hablan de la posibilidad de un “súper Niño”, comparable con algunos de los eventos más intensos registrados durante las últimas décadas.
No obstante, el especialista pidió cautela frente a esas proyecciones.“He leído informes que mencionan un súper Niño, pero también otros que señalan que todavía es prematuro afirmarlo. Probablemente durante junio y los meses siguientes haya una mayor certeza respecto de la intensidad.
No todos coinciden en que vaya a ser tan fuerte como los eventos de 1983, 1998 o 2014-2015, que fueron extraordinarios”, remarcó.Producción misioneraDentro del amplio abanico de producciones que caracterizan a Misiones, la horticultura aparece como una de las más expuestas frente a escenarios de lluvias excesivas y tormentas frecuentes.Olinuk recordó que experiencias anteriores asociadas a El Niño dejaron importantes pérdidas para productores que desarrollaban cultivos a cielo abierto y carecían de estructuras de protección.En ese sentido, indicó que la producción bajo cubierta constituye una alternativa para reducir riesgos, aunque reconoció que no todos los productores cuentan con los recursos necesarios para construir o ampliar invernáculos.Asimismo, aclaró que estas estructuras tampoco garantizan una protección absoluta frente a eventos meteorológicos severos.“Cuando llegan tormentas muy fuertes, incluso los invernáculos pueden sufrir daños importantes. Lo que se busca es disminuir el impacto y mitigar las pérdidas”, aseveró.Más allá de los daños directos sobre los cultivos, el especialista puso especial énfasis en la necesidad de proteger los suelos frente a un posible incremento de las precipitaciones.
Según explicó, la topografía característica de Misiones, dominada por pendientes y desniveles, convierte a la erosión hídrica en una de las principales amenazas para la producción agropecuaria.Sugerencias“Cuando llueve mucho, el primer efecto es la erosión. Y ese es un problema mucho más difícil de corregir que cualquier otro daño.
Un invernáculo se puede reparar, pero recuperar un suelo degradado demanda años y representa un costo enorme para el productor”, remarcó.Por ese motivo recomendó evitar que los lotes permanezcan desnudos durante la primavera, mantener cobertura vegetal y aplicar prácticas conservacionistas como las curvas de nivel.“No hay que dejar los suelos limpios, arados y desprotegidos. Aunque no se pueda implantar una cobertura específica, es importante conservar la vegetación espontánea porque ayuda a disminuir el impacto de las lluvias y evita que el agua arrastre la capa fértil”, indicó.Otro aspecto que consideró fundamental es el mantenimiento de caminos internos y accesos rurales.
Olinuk expresó que una adecuada conducción del agua puede prevenir múltiples inconvenientes tanto dentro de las chacras como en los caminos vecinales.“El agua nunca debería correr por el camino. Lo ideal es conducirla hacia los costados para que siga un recorrido controlado.
Muchas veces no hacen falta grandes inversiones; con herramientas simples se pueden realizar desagües que evitan daños importantes”, explicó.Recordó asimismo que durante sus años en el Inta promovió capacitaciones destinadas a mejorar el manejo del escurrimiento superficial en establecimientos rurales, precisamente para minimizar los efectos de las lluvias intensas.En el caso del tabaco, Olinuk advirtió que se trata de una producción especialmente vulnerable debido a que se desarrolla a campo abierto y resulta muy sensible al exceso de humedad, las tormentas y el granizo. “Es un cultivo difícil de proteger porque se realiza a la intemperie y sobre superficies extensas. Asimismo, la primavera coincide con la época de mayor frecuencia de granizo en la provincia”, indicó.En esa línea, mientras avanzan las proyecciones y se aguardan definiciones más precisas sobre la intensidad del fenómeno, especialistas y organismos técnicos coinciden en la necesidad de comenzar a planificar medidas preventivas.
La protección de los suelos, el mantenimiento de drenajes y caminos, la elección adecuada de los sitios de cultivo y la evaluación de estructuras de resguardo aparecen como algunas de las principales herramientas para reducir el impacto que podrían generar las lluvias abundantes previstas.El NiñoPor otro lado, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), en la actualidad las condiciones del Enos son consistentes con condiciones neutrales. El informe detalla que la temperatura del agua del mar (TSM) en el océano Pacífico ecuatorial muestran anomalías positivas en la mayor parte de la región, con máximos cerca de la costa sudamericana.De acuerdo a los modelos dinámicos y estadísticos, en promedio, en el trimestre junio-julio-agosto 2026 existe alrededor de un 90% de chances de desarrollo de una fase cálida o El Niño”.El fenómeno de El Niño es un evento climático natural que consiste en el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial.
Altera los patrones de lluvia y temperatura a nivel mundial, provocando sequías extremas en algunas regiones e inundaciones severas en otras.lnforme del IntaEl Inta publicó que las últimas actualizaciones de los centros internaciones indican que el fenómeno El Niño-Oscilación del Sur está en formación, con más del 80% de probabilidades de establecerse durante el período junio-agosto.Según explicó Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales , “los extremos de excesos hídricos se concentran sobre todo en determinadas zonas y cuencas, mientras que vastas áreas productivas transitan estos ciclos con condiciones favorables e incluso excepcionales para la producción durante El Niño”.
Información de El Territorio (Misiones). Edición y redacción: Noticias Today.
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