Un guardameta de 36 años al que no le importa no jugar nunca, que hace alarde de fumador, que come pizzas sin rubor, que tiene contrato por una temporada más y no se quiere marchar. Se trata de Wojciech Szczesny.

Otro portero que encadena lesión luego de lesión, que tiene 34 años, que termina su vínculo con el Barça en 2028 y que regresa de su cesión en el Girona, donde solo pudo jugar dos encuentros. Es el caso de Marc-André Ter Stegen.

Y un tercer arquero, Iñaki Peña, que firmó una extensión de contrato hasta el 2029 y que vuelve de su préstamo al Elche. A ellos se les suman los canteranos Kochen y Astrálaga.Seguir leyendo...