No elige al azar ni el tono de la voz, ni la postura en la que se sienta, ni el movimiento de las manos, ni las palabras. Pilar Sardà nació hace 53 años en un pueblo de Castellón, Segorbe, pero ha vivido siempre en otro barcelonés, Cerdanyola del Vallés.

Estudió Derecho y fue abogada —una década, sobre todo de temas de familia—, pero la muerte de su hermano le “giró el mundo” y la llevó a estudiar Arte Dramático en 2007. Fue ahí donde nació esta tercera vida profesional por la que se sienta para esta entrevista: es desde hace ya más de una década consultora en comunicación pragmática y oratoria procesal.Seguir leyendo