Premio VISA-LA NACION a la innovación: qué diferencia a los emprendimientos que apuestan a la tecnología sin perder de vista el propósito
“Argentina te obliga a innovar en dos planos al mismo tiempo: en el producto y en vos mismo. Las condiciones cambian todo el tiempo.
El contexto macro, las reglas de juego, el acceso a capital. Eso puede paralizarte o puede hacerte más ágil que cualquier competidor global.
Nosotros elegimos lo segundo”, asegura Juan Cruz Forgioni, CEO y cofundador de Motivia, una de las pymes ganadoras en 2025 del Premio VISA-LA NACION a la innovación, en la categoría Innovación en nuevas tecnologías. “Surfear la incertidumbre no se aprende en ningún MBA. Se aprende estando en la cancha, tomando decisiones con información incompleta y ajustando rápido.
El desafío real no es el contexto. Es no perder el norte mientras todo lo demás se mueve”, agrega.Motivia es una startup de salud digital especializada en el monitoreo remoto de pacientes con enfermedades crónicas, que anticipa riesgos y trabaja junto a profesionales de la salud.
Esta plataforma creada en 2023 combina ciencias del comportamiento, inteligencia artificial y gamificación para acompañar, empoderar y transformar la vida cotidiana de las personas, ayudándolas a sostener hábitos saludables y a prevenir complicaciones. “Fuimos los primeros en construir una capa de inteligencia conductual específicamente para tratamientos de larga duración. Los que más se abandonan, y donde el abandono tiene consecuencias clínicas reales.
No somos una app de bienestar ni un CRM de salud. Somos infraestructura.
Eso nos permite sentarnos en la misma mesa que los laboratorios farmacéuticos y hablarles de retención de pacientes en su propio lenguaje, con datos que ellos no tienen. Eso fue lo que el jurado vio.
Y es lo que seguimos construyendo”, subraya Forgioni sobre aquello que los diferencia del resto. La segunda empresa distinguida en 2025 por el desarrollo y la implementación de herramientas de última tecnología fue Navian, un sistema –desarrollado en conjunto con el departamento de neurocirugía del FLENI– que busca optimizar el trabajo de los equipos médicos para localizar patologías en vivo y reducir los tiempos en el quirófano. “Uno de los principales desafíos de innovar en la Argentina sigue siendo el acceso a financiamiento privado para proyectos de base tecnológica.
La situación se vuelve aún más compleja en salud, donde los desarrollos deben atravesar procesos regulatorios, validaciones clínicas y ciclos de adopción más largos que en otras industrias. Desde la mirada de un inversor, eso implica asumir horizontes de retorno más extensos y mayores niveles de incertidumbre.
No obstante, también son los sectores donde la tecnología puede generar algunos de los impactos más significativos”, cuenta Pablo Salmon, su cofundador y CEO.“En nuestro caso, mientras avanzamos con una ronda de inversión privada, también trabajamos en llevar nuevos productos al mercado que nos permitan generar ingresos tempranos y financiar parte del crecimiento, ya que construir una empresa de tecnología médica requiere combinar visión de largo plazo con una ejecución muy pragmática en el corto plazo”, suma uno de los tres bioingenieros responsables de crear esta herramienta que combina realidad aumentada e inteligencia artificial, y permite a los cirujanos observar en tiempo real estructuras anatómicas internas de los pacientes, como si tuvieran visión de rayos X.¿Cuál es esa característica innovadora que los hizo destacarse del resto? “Creo que nuestro diferencial estuvo en cuestionar algunas de las reglas que la industria daba por sentadas. Históricamente, acceder a tecnologías de navegación quirúrgica implicaba incorporar equipamiento costoso y complejo, algo que limitó mucho su adopción, especialmente en América Latina y en Argentina.
En lugar de seguir ese camino, desarrollamos una solución 100% software, más accesible y flexible, que permite acercar estas herramientas a una mayor cantidad de profesionales e instituciones”.Los emprendedores aprovecharon el diálogo con LA NACION para profundizar sobre sus propias experiencias y, entre otras cosas, qué tecnológicas fueron cruciales para el éxito de su empresa. Juan Cruz Forgioni: La respuesta fácil es hablar de inteligencia artificial, ciencias del comportamiento, análisis de datos.
Y sí, todo eso está en el centro de lo que hacemos. Pero la tecnología más importante que construimos no corre en ningún servidor.
Es confianza. En salud, si el paciente no te cree, si el médico no te avala, si el laboratorio no confía en tu data, ninguna plataforma funciona.
La credibilidad es la infraestructura sobre la que descansa todo lo demás. Por eso invertimos en la certificación ISO 27001 con anexos de privacidad en la nube desde el inicio.
No como un trámite, sino como una declaración de principios.Pablo Salmon: Si bien nuestra propuesta de valor está centrada en la inteligencia artificial y la realidad aumentada, lo que más valor genera es la capacidad de construir una herramienta que encaje naturalmente en la práctica quirúrgica y ayude a los profesionales a tomar mejores decisiones. Por más avanzada que sea una tecnología, pierde gran parte de su potencial si obliga al usuario a modificar su forma de trabajar.
El desafío es que la tecnología se adapte al cirujano, y no al revés.- ¿Tiene sentido innovar sin un propósito específico?JCF: No. O al menos, no de manera sostenida.
Innovar implica enfrentarte todo el tiempo a lo desconocido, y eso da miedo. Lo que te empuja a seguir no es la tecnología ni el modelo de negocio.
Es encontrar algo lo suficientemente grande como para que el miedo valga la pena. Cuando encontrás ese propósito, los problemas dejan de ser obstáculos y se convierten en parte del camino.
Sin eso, al primer golpe fuerte te bajás.PS: Es posible desarrollar nuevas tecnologías sin un propósito claro, pero es difícil que generen un impacto significativo o sostenido. Nosotros trabajamos con el objetivo de ampliar el acceso a tecnología médica que contribuya a mejores resultados clínicos y permita que más pacientes accedan a tratamientos de calidad.
Ese propósito guía nuestras decisiones de desarrollo, define nuestras prioridades y nos permite evaluar el impacto de lo que construimos.- ¿Hoy se puede pensar un modelo de negocio sin incluir herramientas de inteligencia artificial? JCF: Depende de la industria, pero cada vez menos.
La IA ya no es una ventaja competitiva. En muchos sectores es el piso mínimo.
Lo que sí veo es una brecha enorme: el ecosistema emprendedor está capitalizando la IA mucho más rápido que el corporativo. Las grandes organizaciones siguen en modo piloto eterno, mientras las startups ya la tienen en producción, tocando pacientes reales.
Esa asimetría es, por ahora, una ventaja para nosotros.PS: No. Hoy la inteligencia artificial está al alcance de prácticamente cualquier organización, y quienes no aprendan a incorporarla van a perder competitividad.
Con incorporarla no me refiero únicamente a la propuesta de valor de sus productos o servicios, sino también a los procesos internos de la organización. Allí existe una gran oportunidad para ahorrar tiempo, aumentar la productividad y permitir que los equipos concentren sus esfuerzos en actividades de mayor valor.- ¿De qué manera creen que la IA impactará el rumbo de los negocios del futuro?JCF: Va a redefinir qué significa escalar.
Hoy podés construir infraestructura para miles de pacientes con un equipo pequeño porque la inteligencia está distribuida en el sistema, no concentrada en personas. Eso cambia la economía de los negocios por completo.
Pero lo que más me interesa no es la eficiencia. Es la personalización a escala.
Por primera vez podés darle a cada persona una experiencia diseñada para ella. En salud, eso es transformador.PS: La IA ya está acelerando significativamente la capacidad de las organizaciones para procesar información y convertirla en decisiones.
Como resultado, vemos organizaciones más productivas, capaces de operar con estructuras más pequeñas o de lograr mucho más con los mismos recursos. A futuro, creo que va a acelerar el ritmo de innovación en prácticamente todas las industrias.
Veremos empresas capaces de desarrollar productos más rápido, adaptarse mejor a los cambios del mercado y competir con estructuras mucho más eficientes. También facilitará la aparición de nuevos jugadores que antes no contaban con los recursos necesarios para competir en igualdad de condiciones.- ¿Qué consejos les darían a aquellos que apuestan por la vanguardia tecnológica y buscan dar sus primeros pasos?JCF: Primero, elegí un problema que te importe de verdad.
No el más tecnológico ni el más de moda. La tecnología cambia.
Las ganas de resolver algo que importa, no. Segundo, salí a hablar con el mercado antes de estar listo, siempre antes de estar listo.
La peor trampa en la que caen los founders es construir demasiado tiempo en soledad. Y tercero, en la Argentina tu mayor activo no es el producto, es la velocidad.
Aprendé a moverte más rápido que la incertidumbre.PS: Siempre alentamos a comenzar por el problema y no por la tecnología. Es muy fácil entusiasmarse con una solución, pero lo verdaderamente importante es entender qué necesidad se está resolviendo y para quién.
También es fundamental construir cerca de los usuarios y validar lo antes posible. Muchas veces, la diferencia entre una buena idea y una empresa sostenible está en la capacidad de escuchar, aprender e iterar constantemente.
Y, sobre todo, tener paciencia, ya que los proyectos tecnológicos con impacto suelen requerir años de desarrollo, validación y aprendizaje.En 2025, Motivia y Navian se destacaron por la introducción e implementación de herramientas tecnológicas de avanzada para hacer una diferencia. Con el objetivo de reconocer a otras organizaciones que sobresalen por su Innovación en nuevas tecnologías, por sexto año consecutivo, VISA y LA NACION presentan el premio a la innovación, un reconocimiento para aquellos emprendimientos que construyen el futuro.
La distinción se llevará a cabo el 28 de octubre y los interesados ya pueden inscribirse en https://premioalainnovacion.lanacion.com.ar.El jurado de la distinción estará conformado por un comité de expertos liderado por Renaudo, Group Country Manager de VISA para el Cono Sur; José Del Rio, Director de Contenidos de LA NACION; Martina Rua, periodista especializada en innovación; Andrés Hatum, PHD de Warwick UK y profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad di Tella, y Nicolás Pimentel, fundador y Director de Becoming Mode + Venture Partner en MrPink VC. Este equipo de especialistas será el encargado de reconocer a los ganadores en cinco categorías: Emprendimientos innovadores; Innovación al servicio de la comunidad; Innovación en nuevas tecnologías; Innovación financiera: medios de pago y ciberseguridad y Reinvención del negocio; asimismo de cinco reconocimientos: Actores sociales innovadores, CEOs innovadores, Empresario innovador, Empresario del año y Empresa del año.
Información de La Nación. Edición y redacción: Noticias Today.
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