Mireia, una madrileña de 35 años, se unió a un grupo de amigas para pasar parte del fin de semana en una embarcación de recreo que alquilaron en Xàbia (Alicante). Una de las actividades incluidas en el yate consistía en subirse a un gran hinchable amarrado a la popa para sortear las olas mientras lo remolcaba el barco.

Al subirse Mireia, no obstante, el oleaje o la propia inestabilidad del hinchable la hicieron caer. Al dar la vuelta para recogerla, la embarcación pasó por encima de su cuerpo y sufrió heridas muy graves con la hélice, según los primeros indicios.

Los equipos sanitarios alertados luego de el accidente no pudieron hacer nada por salvarla. La Guardia Civil del municipio vecino de Altea se ha hecho cargo de la investigación.Seguir leyendo