La política parece haber entrado en juego en el Mundial y la polémica está servida. Por primera vez desde 1962, la FIFA anunció este domingo que había retirado la sanción de un partido que pesaba sobre el delantero estrella de Estados Unidos Folarin Balogun luego de haber visto la tarjeta roja en los dieciseisavos del Mundial durante el triunfo ante Bosnia-Herzegovina (2-0).

La federación belga ya ha puesto una reclamación y espera que su apelación se resuelva antes del partido de octavos de final contra los estadounidenses, esta noche (a las 2 de la madrugada en España y Bruselas). Mientrastanto, las reacciones se suceden.

Una de las respuestas más claras ha llegado este mediodía desde la UEFA: “La decisión de ayer de suspender, durante un período de prueba de un año, la aplicación de la suspensión automática de un partido luego de la tarjeta roja mostrada al jugador Folarin Balogun ha cruzado una línea roja”, afirma el organismo que dirige Aleksander Ceferin en un comunicado.Seguir leyendo