Haaland, el Androide goleador que medita para esperar su chance, honra a sus padres e ilusiona a Noruega
“No somos un país grande, pero luego en el Mundial ves a países pequeños haciendo cosas increíbles. Por eso esperamos clasificarnos en 2026”.
Tres años antes de convertirse en una de las grandes estrellas de esta Copa del Mundo, Erling Haaland daba a conocer uno de los sueños que ya transformó en una dulce realidad. El 9 de Noruega, autor del doblete del resonante 2-1 con el que su equipo eliminó al mismísimo Brasil, en octavos de final, es el héroe de grandes y chicos.En la previa al inicio de este certamen, la estrella del conjunto nórdico había recordado –en una entrevista con la FIFA- que durante su niñez hubiera deseado ver a Noruega en la cita máxima de la pelota: “De pequeño, no tuve la oportunidad de vivir un Mundial en el que participáramos.
Por eso me alegra muchísimo que los niños de hoy puedan disfrutarlo. En mi caso, cada vez que empezaba el Mundial, animaba a otro equipo”.Haaland, el goleador de un país de 5.500.000 de habitantes, es la referencia global del gol y sus conquistas ante la Canarinha fueron celebradas mucho más allá que en sus tierras.
Erling, el gigante de 1,98 metros que impacta físicamente, amenaza con romper registros como lo hace con las redes rivales: en cuatro partidos disputados en el Mundial (descansó contra Francia), ya convirtió siete tantos e igualó en lo más alto de la tabla de artilleros de esta edición a Lionel Messi y Kylian Mbappé.En el detalle, la cifra es todavía más impactante, ya que el ídolo nórdico requirió de menos intentos al arco (18) que Lionel (24) y Kylian (26), mientras que en la hazaña contra los brasileños ratificó que la paciencia también es una clave silenciosa de sus abrumadoras estadísticas: sólo tocó 13 veces la pelota, cuatro fueron al arco y dos terminaron en conquistas. Autor de 62 goles en 54 partidos para Noruega, sabe que la pelota a veces tarda en llegar, pero con él en el área, al final hay recompensa.“Mi sueño es tocar cinco veces la pelota y hacer cinco goles.
Hay gente preocupada porque no toco muchas veces la pelota pero yo igual me mantengo enfocado”, expresó alguna vez luego de una victoria jugando para el City ante Borussia Dortmund. Y lo confirmó ante Brasil.Los goles de Haaland a BrasilNoruega vs Brasil - Mundial 2026Su paciencia en el área no es casualidad: Haaland medita.
Uno de sus festejos icónicos, de hecho, es con la postura de loto, con las piernas cruzadas y los pies apoyados sobre los muslos opuestos. “Es una disciplina muy positiva, me ayuda a relajarme. El estrés no es bueno para nadie, odio estar estresado, meditar me sirve para apartar algunos pensamientos estresantes.
Me ha funcionado muy bien”, explicó en distintas ocasiones al ser consultado sobre el origen de una de sus celebraciones.Ante Brasil no meditó en sus festejos, aunque en el segundo se quedó de pie sin gritar, mientras sus compañeros se trepaban a él, absolutamente eufóricos como los hinchas en las tribunas y también en Noruega. En aquel país, antes del partido, ya estaban agotadas las casacas de la selección vikinga.
La expectativa depositada en esta generación dorada de futbolistas tiene un correlato en lo que cada uno hace durante esta Copa del Mundo.“Si tengo una o dos oportunidades, normalmente terminan en gol. No sé cómo lo hago, pero así es.
Todo consiste en mantener la concentración. Me digo que la ocasión va a llegar.
Creo que estoy empezando a darme cuenta de que es un don de Dios que el balón entre perfectamente, pegado al poste. Es una locura”, expresó este domingo luego de la victoria de Noruega ante Brasil.Braut Haaland, apellidos materno y paterno del artillero, respectivamente, figuran en su camiseta por una elección propia: es un reconocimiento a la influencia de su madre, Gry Marita Braut, quien asimismo de haber sido campeona de heptatlón en su país, moldeó en gran parte la personalidad del centrodelantero.
Entre los principios que le inculcó su madre, figuran mantener siempre la humildad, evitar la violencia y respetar a todos los integrantes de cada lugar por el que pase.Su papá, Alf-Inge, jugó en el seleccionado y disputó el Mundial de Estados Unidos 1994 y también en Manchester City, del que ahora Erling es uno de los ídolos del público. “Mi padre me decía que cada partido de un Mundial es como disputar finales, y que en cada una de ellas te dejas la piel. Por eso también creo que hay sorpresas en los Mundiales: porque los jugadores dan la vida por su país”, había revelado Erling antes de la Copa de la que él y sus compañeros ya son parte de las grandes gestas.“Esto es algo extraordinario, incomparable, con estadios imponentes y un ambiente increíble.
Es un acontecimiento que no se parece a ningún otro, y eso es lo que me encanta del fútbol: su capacidad para reunir a las personas, no solo en los estadios de un país, sino en todo el mundo, frente a la televisión”, había reflexionado el goleador –en FIFA- sobre el altísimo impacto del certamen que cada cuatro años cambia la historia de distintos futbolistas.Remando por un sueño. Así va Noruega, que pretende descubrir más costas gloriosas y hasta ahora jamás transitadas por su seleccionado.
Cuando el partido con Brasil terminó, el capitán Martin Odegaard le cedió a Erling el honor de encabezar un ritual que ya tiene repercusiones en todo el planeta: golpear el bombo para el inicio del remo que hacen todos los fanáticos y también el plantel. Después de esa coreografía que sintetiza la unidad de todo un país, Haaland empezó a saltar de cara a los miles de fanáticos que lo vitorearon.
Antes de su doblete, durante la segunda pausa de hidratación en una jornada de calor sofocante en New Jersey, el astro se había puesto al lado de los ventiladores que había en un costado del campo. Minutos después, él se encargó de sofocar a Brasil con un cabezazo y un latigazo de zurda que fueron inalcanzables para Alisson Becker.En la era de los robots humanoides, Noruega tiene como guía al Androide.
No obstante, en tiempos de tecnología ultra avanzada y redes sociales de exposición permanente, él apela a desconectarse para privilegiar el cuidado de su máquina: el cuerpo. “Me preocupa dormir bien. Creo que para mí lo más importante en la vida es dormir; no sólo dormir mucho, hacerlo bien”, consideró sobre su decisión de desconectar el Wi-Fi a la hora del descanso y cómo el mismo impacta en su tarea como deportista.Haaland pretende dormir de la mejor forma posible, pero también sueña despierto en esta Copa del Mundo de la que es goleador y figura de Noruega.
También, fuera de la cancha, tiene otra faceta: la de empresario. Apostó como accionista a una firma que justamente hace colitas para el cabello, algo que se transformó en uno de los distintivos suyos al salir a cada campo de juego.Mientras tanto, más allá de la moda, Erling desata gritos de gol y hace que el remo de los noruegos tenga más fuerzas para seguir viajando en la aventura del Mundial. “Seguimos empujando hacia adelante”, expresó Haaland antes de irse del estadio.
Información de La Nación. Edición y redacción: Noticias Today.
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