El vestidor donde Jesica Cirio filmó el video en el que se observan miles de dólares relojes de lujo y otros objetos de alto valor no estaría ubicado ni en la mansión de San Vicente de su ex marido Martín Insaurralde ni en la casa del barrio Yacht de Nordelta del financista Elías Piccirillo. Las nuevas evidencias incorporadas a la investigación apuntan a un tercer lugar: el departamento que la modelo posee sobre la calle Ortega y Gasset al 1600 en el barrio porteño de Las Cañitas.La posible identificación de ese inmueble como escenario del video representa un cambio de relevancia en la investigación que lleva adelante el fiscal federal Sergio Mola.

Si esa hipótesis termina de confirmarse la discusión judicial dejaría de centrarse en la eventual existencia de unos diez millones de dólares -cifra que distintas estimaciones periodísticas calcularon a partir de las imágenes- como un patrimonio presuntamente vinculado al ex intendente de Lomas de Zamora para concentrarse en la propia Cirio y el origen de los bienes exhibidos.Fuentes judiciales revelaron a Clarín que entre los elementos que sustentan esa hipótesis figuran en la declaración de una testigo del allanamiento realizado en el departamento de Las Cañitas fotografías obtenidas durante ese procedimiento y otras constancias incorporadas al expediente. Esta semana habrá otra inspección ocultar en el lugar.Hasta el momento la investigación había recorrido otros dos caminos que terminaron sin resultados.

A pedido del fiscal Mola el juez federal Luis Armella ordenó inspecciones oculares tanto en la mansión que Insaurralde posee en San Vicente como en la vivienda del barrio Yacht de Nordelta donde residía Piccirillo. Ninguna de las dos diligencias permitió identificar el vestidor que aparece en el video viralizado.El cambio de foco tuvo lugar luego del allanamiento practicado en el departamento ubicado sobre la calle Ortega y Gasset inmueble que pertenece a Cirio y que también forma parte de la investigación patrimonial derivada de las causas por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos.La modelo estuvo casada con Insaurralde entre 2014 y 2023.

La separación tuvo lugar luego del escándalo conocido como el "Yategate" desatado luego de la difusión de las imágenes del entonces jefe de Gabinete bonaerense navegando frente a las costas de Marbella junto a la modelo Sofía Clerici.Meses después Cirio inició una relación con el financista Elías Piccirillo con quien contrajo matrimonio en mayo de 2024. Durante esa relación Piccirillo firmó un contrato mediante el cual se comprometía a transferirle una residencia valuada en unos 28 millones de dólares ubicada en el barrio Yacht de Nordelta.

No obstante el empresario terminó detenido en una causa en la que se lo acusa de haber plantado droga y un arma en el vehículo de su ex socio Francisco Hauque para perjudicarlo en una investigación penal y la relación terminó.Luego de esa ruptura en noviembre de 2025 comenzaron a circular las primeras versiones periodísticas sobre una nueva relación sentimental de Cirio con Nicolás Trombino un empresario vinculado al rubro de supermercados mayoristas y proveedor del Estado.La eventual localización del vestidor en el departamento de Las Cañitas abre ahora una serie de interrogantes que también alcanzan a la evolución patrimonial de la conductora.El primero surge de un informe elaborado por la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC) incorporado al expediente en el que se reconstruyó el patrimonio declarado por Cirio durante los años de convivencia con Insaurralde. De acuerdo con ese trabajo los bienes y activos detectados no superarían los dos millones de dólares.La diferencia entre esa reconstrucción patrimonial y el supuesto contenido del vestidor filmado alimentó una nueva línea de investigación sobre el origen del dinero y de los bienes exhibidos.El segundo interrogante está relacionado con versiones recogidas durante la investigación sobre un eventual acuerdo privado de división de bienes entre Cirio e Insaurralde al momento de la separación.

Esas versiones mencionan un supuesto pago no registrado por alrededor de veinte millones de dólares extremo que hasta el momento no fue acreditado judicialmente pero que aparece mencionado en distintas actuaciones y que ahora vuelve a cobrar relevancia a partir de la posible identificación del inmueble donde fue grabado el video.Uno de los elementos que impulsó esa nueva hipótesis fue el testimonio prestado por Shirley Ruth Aduviri una de las testigos convocadas por la Gendarmería Nacional para presenciar el allanamiento realizado en el departamento de Ortega y Gasset.Durante su declaración del viernes pasado la mujer describió con detalle el procedimiento realizado por efectivos de Gendarmería Nacional y remarcó que el ambiente inspeccionado coincidía con el vestidor que días antes había visto repetidamente en las redes sociales y en distintos programas de televisión.Según consta en el expediente Aduviri -una ciudadana boliviana que trabaja como empleada doméstica- recordó que durante el procedimiento los investigadores encontraron inicialmente cargadores de armas municiones y posteriormente tres cajas fuertes. En el interior de una había dos armas de fuego y dos envoltorios que aparentaban contener estupefacientes sustancia que luego fue sometida a un test de orientación.La testigo también declaró que durante el procedimiento se secuestraron monedas de oro y plata aproximadamente 13.500 dólares estadounidenses en efectivo billetes de distintos países joyas anillos aros y varios relojes de alta gama cuyo valor -expresó- pudo comprobar posteriormente mediante búsquedas en internet.

Asimismo recordó que el oro incautado pesaba aproximadamente 136 gramos y que tanto el pesaje como las pruebas sobre la sustancia secuestrada fueron realizados delante de los testigos.Al ampliar su declaración la testigo fue aún más precisa respecto del lugar donde se llevó a cabo el procedimiento. Consultada específicamente por el abogado defensor de uno de los imputados aseveró que “no tenía dudas” de que el vestidor allanado era el mismo que había visto en el video que se viralizó en las redes sociales."Recuerda que resulta ser el mismo vestidor porque es igual al que vio por las redes: el largo el lugar donde estaban las visceras las molduras los colgadores.

Quien vaya al lugar se va a dar cuenta de que es el mismo" declaró según surge del acta incorporada al expediente.También remarcó que los herrajes coincidían con los que aparecían en las imágenes difundidas públicamente y explicó que había visto el video horas antes del procedimiento a través de TikTok y de distintos programas de televisión.Siempre de acuerdo con su relato al ingresar al departamento comentó espontáneamente a los efectivos de Gendarmería que reconocía ese vestidor porque era el mismo que había observado en las redes sociales. Los uniformados -afirmó- se sorprendieron por esa afirmación aunque no realizaron comentarios sobre el video.Uno de los episodios que más llamó la atención de la testigo fue el hallazgo de una caja fuerte oculta detrás de un espejo.Según declaró se trataba de una caja de mayor tamaño que permanecía escondida en un compartimiento especialmente acondicionado dentro del vestidor y que no fue descubierta durante las primeras recorridas realizadas por los gendarmes."Habían pasado como diez veces por ese lugar y no la habían visto" recordó.

Agregó que fue una mujer integrante de Gendarmería quien advirtió que detrás del espejo podía existir un espacio oculto al golpear la superficie y advertir que el sonido era diferente al del resto del mueble.A partir de esa observación los efectivos retiraron el espejo y descubrieron la caja fuerte de mayores dimensiones oculta detrás del revestimiento.La mujer insistió en que ese episodio reforzó su convencimiento de que se encontraba exactamente en el mismo ambiente que aparecía en el video viral."Para mí fue impresionante porque era el vestidor que había visto previamente en las redes sociales" expresó durante su declaración testimonial.Ese testimonio pasó a integrar uno de los elementos de prueba que ahora analiza el fiscal Sergio Mola junto con el material fotográfico obtenido durante el allanamiento y otras constancias incorporadas al expediente.En paralelo los investigadores también revisan la documentación patrimonial reunida por la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC) organismo que reconstruyó parte de la evolución económica de Cirio durante los años en que estuvo casada con Insaurralde.Uno de los capítulos de ese informe está dedicado a la compra del departamento ubicado sobre la calle Ortega y Gasset inmueble que ahora concentra la atención de la investigación. Según la PROCELAC el 2 de septiembre de 2015 Cirio adquirió esa propiedad por un valor declarado de 385.000 dólares.De acuerdo con la documentación analizada por el organismo especializado la operación fue justificada mediante la venta de otros inmuebles que figuraban a nombre de la modelo.Entre ellos aparece la venta el 20 de noviembre de 2014 de un departamento ubicado sobre la avenida Córdoba por un monto declarado de 55.000 dólares asimismo de la enajenación de otros bienes.No obstante el informe técnico concluyó que la documentación aportada no alcanzaba para justificar íntegramente el origen de los fondos utilizados en esa operación inmobiliaria.Los peritos de la PROCELAC detectaron un faltante de algo más de 40.000 dólares cuya procedencia no pudo ser acreditada con la documentación incorporada al expediente.Ese punto ya había sido señalado en el análisis patrimonial realizado por el organismo aunque ahora adquiere otra dimensión si finalmente se confirma que el departamento de Las Cañitas fue el escenario donde se grabó el video del vestidor.La hipótesis todavía deberá ser corroborada mediante nuevas medidas de prueba.

Entre ellas figuran el cotejo de fotografías planos dimensiones terminaciones distribución del mobiliario y otros elementos arquitectónicos que permitan establecer con certeza si el ambiente registrado en las imágenes coincide con el departamento allanado.Hasta ahora ni la inspección realizada en la mansión de San Vicente perteneciente a Insaurralde ni la efectuada en la vivienda de Nordelta vinculada a Piccirillo permitieron encontrar un ambiente con características compatibles con el vestidor del video.Por esa razón las actuaciones comenzaron a concentrarse en el inmueble de Ortega y Gasset donde la declaración de la testigo las fotografías del allanamiento y otros indicios reunidos durante la investigación aparecen como las principales evidencias sobre las que trabaja la fiscalía.Si esa hipótesis termina de confirmarse la investigación podría dar un giro relevante. La discusión ya no giraría exclusivamente sobre la eventual vinculación del dinero exhibido con el patrimonio del ex intendente de Lomas de Zamora sino también sobre la titularidad de esos bienes su origen y la evolución patrimonial de Cirio durante los últimos años.En ese escenario la fiscalía deberá determinar no sólo si el vestidor corresponde efectivamente al departamento de Las Cañitas sino también establecer quién era el propietario del dinero de las joyas de los relojes y de los restantes objetos de valor exhibidos en el video que se viralizó en las redes sociales y que terminó incorporándose como un nuevo capítulo de una investigación que ya acumula múltiples derivaciones patrimoniales y penales.