La revelación de sucesos curiosos y, sobre todo, hechos sin precedentes, cuenta hoy con un nuevo capítulo en la historia de la humanidad. En esta oportunidad, se tiene como protagonista a unas monedas que fueron halladas en el Senon, una pequeña población del departamento de Mosa, en Francia.

No obstante, estas piezas destacan por su extraordinaria antigüedad, ya que datan de finales del siglo III e inicios del IV de nuestra era, por lo que su excelente estado de conservación, pese al paso de los años, ha sorprendido a los arqueólogos. El hallazgo también ha despertado el interés de medios de comunicación, especialistas e internautas de todo el mundo debido a sus singulares características.

En el desarrollo de esta nota, te contamos mayores detalles al respecto.¿CÓMO SON LAS MONEDAS HALLADAS EN VASIJAS EN FRANCIA?De acuerdo con el Cronista, los Arqueólogos del Institut National de Recherches Archéologiques Préventives (INRAP) descubrieron más de 40 000 monedas romanas ocultas en tres ánforas de cerámica durante la ampliación de una vivienda en el Senon, un pequeño pueblo ubicado en el departamento de Mosa, en la región de Lorena, al norte de Francia. El tesoro, que data entre finales del siglo III y comienzos del IV d.

C., permaneció enterrado durante unos 1.800 años.A pesar de que no se tiene cifras exactas de las monedas halladas en las tres vasijas, se estima que en la primera contenía alrededor de 24 000 piezas y la segunda entre 18 000 y 19 000, mientras que la tercera conservaba solo tres monedas. Así, los análisis llegaron a la conclusión de que el conjunto fue enterrado entre los años 280 y 310 d.

C. e incluye ejemplares con las efigies de los emperadores Victorino, Tétrico I y Tétrico II, vinculados al antiguo Imperio Galo.Asimismo, los arqueólogos locales sostienen que las monedas no fueron ocultadas como un tesoro, sino que formaban parte de un sistema de ahorro doméstico que se llevó a cabo por años. La principal evidencia es que varias piezas quedaron adheridas al borde de las ánforas, lo que sugiere que eran depositadas y retiradas con frecuencia.

Según la legislación francesa, el descubrimiento quedó bajo propiedad del Estado y fue trasladado para su conservación y análisis. Una vez documentado el yacimiento con tecnología 3D, los expertos finalizaron los trabajos y devolvieron el terreno a su dueño.“Estos depósitos deberían considerarse como una instantánea de una gestión monetaria compleja, planificada a medio y largo plazo, dentro de un hogar o administración, capaz de realizar depósitos y retiros a intervalos regulares.

Los recipientes fueron colocados cuidadosamente en fosas bien preparadas, verticales gracias a piedras de nivelación. Su ubicación, en salas aparentemente comunes y a una altura cercana a la del suelo, indica que permanecieron fácilmente accesibles para su propietario”, detallan los especialistas.¿QUÉ SE SABE SOBRE EL HALLAZGO DE MOMIAS EN EGIPTO?En la antigua ciudad de Oxirrinco, que fue la capital del Alto Egipto antes del auge del Imperio Nuevo y que en la actualidad se encuentra a 190 kilómetros al sur de El Cairo, la Universidad de Barcelona y el Instituto del Oriente Próximo Antiguo, bajo la dirección de las doctoras Esther Pons Mellado y Maite Mascort, descubrieron 52 momias, de las cuales 13 tenían lenguas de oro y una tenía la uña cubierta con el mismo material.Se trata del periodo ptolemaico (305-30 a.C.) y revela una visión compleja sobre la vida después de la muerte, ya que en el Antiguo Egipto se creía que los elementos mencionados eran importantes para que el difunto pudiera comunicarse en la otra vida, asimismo de tener la ilusión de renacer con las mismas capacidades y riquezas que poseía antes de morir.Las momias fueron encontradas en tres cámaras funerarias, acompañadas de diversas imágenes que destacaban la presencia de dioses egipcios como Anubis, Osiris, Atum y Nut, lo que otorga un importante valor histórico, tanto visual como iconográfico.

Asimismo, eso no fue todo lo que se halló, ya que las expertas descubrieron papiros, amuletos destinados a la protección espiritual y otras inscripciones que reflejan cómo era la vida religiosa de ellos hace milenios.