Casi dos años llevaba Charles Leclerc sin subirse a lo más alto del podio. Demasiadas carreras de frustración sin poder hacer frente, primero a los McLaren, y ahora a Mercedes.

La sensación constante de estar en el lugar equivocado...La mala racha tocó a su fin en Silverstone, donde el monegasco aprovechó su buena salida y los problemas de fiabilidad de los Mercedes para conseguir la novena victoria de su vida. No fue la más lucida, pues cruzó la meta por detrás del coche de seguridad, con la carrera neutralizada, después de un accidente de Max Verstappen en las últimas vueltas.

Pero seguro que la saboreó más que cualquier otra. Solo hacía tres semanas que había visto ganar a Lewis Hamilton en Barcelona.Segundo terminó George Russell, que aprovechó el accidente de Verstappen para colocarse por delante de Hamilton y evitar el doblete de Ferrari.

Fue un podio conquistado a pulso, después de que un pinchazo pareció dejarlo fuera de la batalla.Quien no remontó los problemas de fiabilidad de Mercedes fue Kimi Antonelli, al que un fallo mecánico le sacó de la carrera cuando luchaba por dar alcance a Leclerc. El italiano tuvo que entrar en el garaje a falta de diez vueltas para retirar una pieza que impedía girar a su monoplaza y que detuvo su remontada.

En cuanto a los españoles, poca novedad. Carlos Sainz se ilusionó al meterse en la zona de puntos después de una salida un tanto caótica.

Pero la alegría le duró apenas unas pocas vueltas. La escasa velocidad del Williams le devolvió otra vez a la realidad.

Acabó duodécimo, sin opción a nada más.Lo mejor del día para Fernando Alonso fue su victoria en la carrera previa que hicieron los pilotos con coches construidos con piezas de Lego. Después, en la de verdad, no abandonó en ningún momento las últimas posiciones.

El asturiano salió desde el pit lane luego de quedarse parado en la vuelta de formación, y solo pudo superar a otro coche con los mismos problemas que el suyo, el de Lanced Stroll. El español acabó decimoctavo.