Los aliados atlánticos se disponen a reunirse la semana que viene en Turquía para la cumbre anual de la OTAN en un contexto de sostenido incremento del gasto militar mundial. Espoleados a la vez por la amenaza procedente de Rusia y la presión política de la Casa Blanca, los socios europeos de la Alianza han dado significativos pasos adelante en la inversión militar.

Esta dinámica se produce en un contexto de rearme global muy consistente que se desarrolla desde hace una década. La conflictividad geopolítica, las revoluciones tecnológicas, los cálculos económico-industriales y otros factores apuntan a que esta tendencia tiene mucho recorrido por delante.Seguir leyendo