Empezó a trabajar siendo un niño, construyó su propia fábrica y ahora sortea una casa en Neuquén
NEUQUÉN.— Benjamín Paredes tenía solo 7 años cuando empezó a trabajar haciendo sus primeras chaguitas. Era el mayor de siete hermanos y, aunque su padre le repetía que debía estudiar, él veía el esfuerzo que hacía su familia para sostener el hogar.
Décadas después, aquella experiencia sigue marcando cada una de sus decisiones. Ahora, al frente de su propia fábrica de viviendas, impulsa el tercer sorteo de una casa que será entregada a una familia de cualquier punto de Neuquén.
El premio consiste en una vivienda de 24 metros cuadrados construida con el sistema SIP. El sorteo se realizará el próximo 19 de septiembre ante un martillero público y, según afirmó el constructor a LM Neuquén, la casa será entregada independientemente de la cantidad de números vendidos. “Esto sale o sale.
No es que, si no se vendieron todos los números, la casa no se entrega. Nosotros imprimimos los números vendidos, se colocan en una urna y se hace el sorteo ante un martillero público”, explicó Paredes.
Para participar, las personas deben ingresar mediante un enlace o un código QR a la aplicación habilitada para el sorteo. Allí podrán seleccionar un número y realizar el pago.
La compra será registrada de forma automática y la confirmación llegará al correo electrónico del participante. Una oportunidad para quienes recién comienzan La iniciativa no surgió como una estrategia comercial, sino a partir de una realidad que Paredes conoce desde su propia historia: el enorme esfuerzo que demanda alcanzar la vivienda propia. “A mí no me sobra nada, soy una persona que trabaja todos los días.
Pero veo la necesidad de la gente y lo difícil que es llegar a una casa. Pensé que podíamos llevarle una solución a una familia”, relató.
Aunque reconoció que una vivienda de 24 metros cuadrados puede parecer pequeña, remarcó que representa un punto de partida importante para una pareja, una persona sola o una familia que todavía no logró construir. “Son 24 metros, pero es un empujón inmenso para una familia que recién comienza. Me encantaría poder hacer muchas más, pero por el momento es lo que podemos”, indicó.
No es la primera vez que la empresa lleva adelante una propuesta de este tipo. Este será el tercer sorteo que realiza.
Los dos anteriores se desarrollaron en San Martín de los Andes, donde Paredes vive y tiene instalada la sede de su fábrica. La última casa fue entregada en abril.
Para ese sorteo, contó, únicamente se vendieron 140 números. La recaudación estuvo muy lejos de cubrir el valor de la construcción, pero de todas maneras la vivienda llegó a manos de su ganador. “No pagamos ni las puertas de la casa, pero para nosotros lo importante era poder cumplir nuestro objetivo y entregar una vivienda”, graficó el constructor al recordar aquella experiencia.
De tractorista a dueño de su fábrica El camino de Paredes inició muy lejos de una fábrica o de una obra. Creció junto a su familia en Lago Hermoso, sobre la Ruta de los Siete Lagos.
A los 15 años dejó definitivamente la escuela y inició a trabajar como tractorista en una estancia. Había aprendido a manejar desde muy chico y rápidamente empezó a destacarse por su responsabilidad.
Con el paso del tiempo, fue trasladado a un establecimiento de mayor importancia, perteneciente a los mismos propietarios. A los 18 años ya era encargado de un grupo de 17 trabajadores. “Salí del campo sin tener idea de cómo era la vida afuera.
Conocía solamente lo que vivíamos cotidianamente ahí”, recordó. Con los años llegó a trabajar en una empresa que incorporó desde Estados Unidos el sistema de paneles SIP.
Allí tuvo su primer contacto con una forma de construcción que por entonces era poco conocida en la región. Paredes aprendió el oficio junto al dueño de aquella compañía y, después de varios años, decidió independizarse.
La transición no fue sencilla. Hubo períodos en los que debió trabajar completamente solo porque no tenía recursos para contratar ayudantes. “Fue muy costoso.
Hubo muchos momentos en los que estuve solo, porque no tenía la capacidad de tener a alguien que me ayudara. Todo fue muy a pulmón y de a poco fui creciendo”, contó.
En la actualidad, su empresa está integrada por ocho personas. Una de ellas lo acompaña desde los primeros años, mientras que otros integrantes son amigos que conoció en la escuela. “Es como una empresa de amigos.
Fuimos juntos al colegio y son personas muy responsables”, destacó. La primera casa y un aprendizaje de muchas horas La primera vivienda que construyó con el sistema SIP fue en Villa Meliquina.
Se trató de una casa de 130 metros cuadrados y el trabajo estuvo lejos de ser sencillo. En aquella obra participaron cinco carpinteros que, al igual que él, recién comenzaban a conocer el sistema.
Sabían cómo funcionaban los paneles, pero debían resolver múltiples detalles que no aparecían en los manuales. “Fue un camino bastante áspero al comienzo. Surgían situaciones que no estaban escritas y teníamos que resolverlas entre todos.
Era consensuado, charlado y cada uno aportaba su idea”, recordó. El aprendizaje implicó jornadas de entre 12 y 14 horas.
No obstante, Paredes sostiene que aquellas dificultades fueron fundamentales para alcanzar la experiencia que tiene en la actualidad. “Yo siempre digo que uno no pierde, siempre gana, porque aprende”, aseveró. Después de 17 años trabajando con este tipo de materiales, la empresa puede finalizar una casa de alrededor de 100 metros cuadrados en aproximadamente tres meses.
Según explicó el constructor, el sistema SIP permite realizar viviendas con un alto nivel de aislación térmica, lo que reduce el consumo necesario para calefaccionarlas durante el invierno o mantenerlas frescas en verano. También afirmó que el método representa una reducción considerable en el costo de construcción.
Mientras que una obra tradicional puede alcanzar, según sus estimaciones, los 2.500 dólares por metro cuadrado, su empresa ofrece construcciones cercanas a los 1.300 dólares por metro cuadrado, dependiendo de las características del proyecto. “Trabajamos con materiales de primera calidad y buenas terminaciones. No buscamos competir con nadie, simplemente queremos hacer un buen trabajo que sea accesible para la gente trabajadora”, remarcó.
La empresa ya concretó proyectos en San Martín de los Andes, Junín de los Andes, Villa Pehuenia, Moquehue, Neuquén capital, Centenario, Añelo y Cipolletti, asimismo de otras localidades de Río Negro y Buenos Aires. Ahora, el equipo busca instalar una nueva base en el Alto Valle.
El ganador podrá ser de cualquier localidad de la provincia, ya que los materiales utilizados para construir la vivienda pueden ser trasladados hasta el lugar donde será instalada. El enlace para participar es: https://rifary.com/zah58w292rsgg3bschtk9uuo Mientras continúa haciendo crecer su emprendimiento, Paredes no olvida al niño que inició a trabajar para ayudar a sus seis hermanos.
Esa historia, afirmó, es la que lo impulsa a entregar una nueva vivienda. “Sabiendo lo que cuesta conseguir una casa y lo difícil que es acceder a una, se me sucedió hacer este sorteo. Para nosotros también es un esfuerzo, pero puede ser una gran ayuda para una familia”, concluyó.
Información de LM Neuquén. Edición y redacción: Noticias Today.
Ver publicación original ↗
💬 Comentarios (0)
Iniciá sesión o creá tu cuenta para comentar.