Con críticas al juez, el fiscal pidió desestimar el intento de Martín Insaurralde de apartarlo de la causa
El fiscal que interviene en la causa contra Martín Insaurralde por enriquecimiento ilícito y posible lavado, Sergio Mola, le pidió al juez Luis Armella que desestime el intento del exfuncionario bonaerense de correrlo del caso.Lo hizo en un escrito cargado de críticas, con el que buscó rebatir los argumentos del exjefe de Gabinete de Axel Kicillof, y en el que también incluyó reproches al juez, a quien acusa de demorar la investigación. Mola remarcó que las quejas de Insaurralde —quien afirmó que el fiscal mantenía un “ensañamiento procesal” contra él— no son más que un intento por condicionar su trabajo. “Asumir la postura del recusante [Insaurralde] implicaría exigir que el fiscal permanezca estático o indiferente ante la hipótesis delictiva planteada”, indicó Mola.El fiscal ya había pedido la indagatoria del exfuncionario y de su exesposa, Jesica Cirio.
Y después de que apareciera el video de Cirio en un vestidor repleto de fajos de dólares que dio a conocer LA NACION, reclamó la detención de Insaurralde y de la vedette y conductora de TV. Armella rechazó ese pedido por considerarlo prematuro y dejó en su resolución observaciones críticas sobre la actuación de la fiscalía.Uno de los videos de Cirio en los que muestra fajos de dólaresAl pedir el corrimiento del fiscal, Insaurralde remarcó que el fiscal había “sobreactuado” después de la difusión del video, que impulsó medidas “desproporcionadas” y que su actuación había quedado contaminada por la exposición pública del caso.En su escrito de hoy, el fiscal Mola expresó que la defensa de Insaurralde confunde “la intensidad de la investigación” con una “persecución personal” y remarcó que sus pedidos responden a la gravedad de los hechos investigados.“La indignación social y la alarma que estos hechos provocan no son producto de una ‘exposición mediática’ generada por esta fiscalía, sino de la obscenidad de las conductas ventiladas: un funcionario público de alta jerarquía retratado en un yate de lujo en el Mediterráneo con su ‘acompañante de viaje’ [por Sofía Clerici] y la posterior detección de sumas millonarias en dólares asociadas a su entorno familiar inmediato”, dice el texto.
El fiscal también dedicó varias líneas de su descargo a hablarle a Armella y al anterior juez de la causa, Ernesto Kreplak. Mola remarcó que todos los avances en el expediente fueron gracias a su impulso, pese a pedir, sin ningún éxito, tener el control de la investigación.“La actividad investigativa desplegada de oficio por el juzgado ha sido, cuanto menos, prácticamente nula”, marcó. “Los magistrados que intervinieron en esta causa han tenido un rol pasivo a la espera de las sugerencias de esta parte”, agregó el fiscal.
En un escrito anterior, el juez Armella sugirió que la fiscalía era la responsable de algunas filtraciones en el expediente, observación que luego recogió Insaurralde en un planteo propio. Mola expresó hoy que aquella acusación es infundada y remarcó que la fiscalía era la principal perjudicada de cualquier presunta filtración porque podía poner a los imputados al tanto de las medidas solicitadas.
Las diferencias entre el fiscal Mola y el juez Armella respecto al desarrollo de la causa son viejas, pero crecieron al calor de la renovada atención que recibió el caso con el video de Cirio y los dólares que publicó LA NACION hace dos semanas. Mola venía insistiendo desde el año pasado con el pedido de indagatoria de Insaurralde.
La indagatoria fue preparada por Mola junto a su colega Diego Velasco de la Procelac, que es la fiscalía especializada en lavado de dinero.Los fiscales imputaron también a la segunda esposa de Insaurralde, Carolina Álvarez, y decidieron incluirla en el peritaje contable que peritos de la Corte pusieron en marcha el año pasado, una medida que está pronta a culminar y será crucial para el desarrollo del caso. Pero el juez Armella entendió que Álvarez no debía ser incluida en la medida y la excluyó del peritaje contable.Luego vendrían las discrepancias respecto a la indagatoria del funcionario y su detención.
El último de los contrapuntos entre ambos fue el desatendido pedido del fiscal para allanar las oficinas que Insaurralde visita en el último tiempo para mantener reuniones políticas. Armella es juez de Quilmes y se encuentra subrogando el juzgado donde tramita la causa de Insaurralde.
Quien se apresta a desembarcar allí y convertirse en el tercer juez de la causa es Tomás Rodríguez Ponte, exsecretario del juez Ariel Lijo y titular de la Dajudeco, cuyo pliego fue seleccionado por el gobierno de Javier Milei y se encamina a ser aprobado en el Senado.
Información de La Nación. Edición y redacción: Noticias Today.
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