SANTA ROSA.— La Selección argentina ya dejó atrás el sufrido triunfo por 3-2 frente a Cabo Verde y inició a enfocarse en su próximo desafío mundialista: Egipto, rival al que enfrentará el martes venidero en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta por los octavos de final del Mundial 2026.El equipo de Lionel Scaloni llega clasificado, pero también con señales de alerta que obligan a una revisión profunda de cara a la etapa decisiva del torneo.La preparación para el choque con Egipto se vio alterada este sábado por una tormenta eléctrica en Miami que obligó a suspender el entrenamiento en el campo de juego y trasladar los trabajos a un gimnasio. El cuerpo técnico decidió liberar luego al plantel y retomará las prácticas mañana, antes del viaje a Atlanta.Asimismo de la cuestión táctica, la atención está puesta en el estado físico de varios futbolistas.

Facundo Medina terminó el encuentro frente a Cabo Verde con molestias y podría dejar su lugar a Nicolás Tagliafico.También existen dudas en la mitad de la cancha entre Alexis Mac Allister y Thiago Almada, mientras que la principal incógnita ofensiva pasa por definir quién acompañará a Messi: Lautaro Martínez o Julián Álvarez.Desde ya, el cuerpo técnico de Lionel Scaloni está monitoreando a varios futbolistas que terminaron el partido con molestias físicas, aunque hasta el momento no se comunicó de lesiones de gravedad.Scaloni aprovechará los entrenamientos previos al viaje a Atlanta para evaluar la evolución de los jugadores que arrastran molestias luego del exigente encuentro ante Cabo Verde, que se definió recién en el tiempo suplementario y tuvo una elevada exigencia física para varios integrantes del plantel.Del otro lado estará una selección egipcia liderada por Mohamed Salah, una de las grandes figuras del fútbol mundial y principal referencia de un equipo que buscará dar el golpe en la instancia eliminatoria.Argentina sigue en carrera, pero el mensaje que dejó Miami es claro: la fase de eliminación directa no admite distracciones. Después de una clasificación conseguida con más sufrimiento del esperado, el campeón sudamericano llega a Atlanta sabiendo que deberá recuperar solidez y precisión para continuar su camino hacia los cuartos de final del Mundial 2026. (NA)