SANTA FE.— rSe quejó otra vez Scaloni , que no esconde sus pensamientos a la hora de hablar de la organización del Mundial. “Venimos jugando cada seis horas y ahora tenemos que hacerlo cada tres y medio. ¿No era mejor hacerlo al revés y jugar más pegado al principio y espaciado después? ” , expresó el DT argentino, que antes del partido también se quejó por el horario en el que se jugó en Miami, una ciudad que cuenta con una temperatura exigente y un altísimo porcentaje de humedad que se hace sentir en el ambiente.

Por eso, también, cambió la logística: no hubo vuelta a Kansas City, sino permanencia en Miami (no pudieron entrenarse al aire libre este sábado por la mañana por una amenaza de tormenta que no se concretó) y el viaje a Atlanta previsto para el lunes por la tarde. Así también lo planearon los miles de argentinos que andan vistiendo de celeste y blanco a Estados Unidos.

Se notó mucho en Miami, por esa colonia nativa de compatriotas que vinieron a trabajar y a buscar mejores oportunidades, hace tiempo, y acá se quedaron. La mayoría menciona lo entrañable de Argentina, las juntadas con amigos, los partidos de fútbol, los asados, pero pocos tienen planeado el regreso.

Más allá de eso, algo distintivo y que se observa a menudo cada vez que El Litoral viaja acompañando a la selección, es la altísima presencia de santafesinos. Hinchas de Unión y Colón , llevan sus atuendos de siempre, pero agregan la celeste y blanca a la valija.

Viajes de amigos y muchos en compañía de sus hijos. Porque la selección tiene eso también: es una salida en familia.

Y luego queda esa añoranza de los buenos momentos vividos, máxime en estos tiempos de bonanza deportiva y de brillo a partir de contar con Lionel Messi , un jugador reconocido por todos y que los argentinos enarbolamos como bandera, ganándonos adeptos en todas partes del mundo, aunque tengamos algunas excepciones. Varios de los que charlaron con El Litoral, anunciaron que en Miami es el final de la aventura.

Algunos estuvieron en Dallas, otros directamente se vinieron a esta ciudad a hacer un poco de turismo, playa y fútbol. Los que se vuelven, ya empiezan a preparar los abrigos y a pensar en el trabajo, “porque hay que pagar la tarjeta” .

Los otros, los que siguen la aventura, no quieren que se termine nunca. Ahora será el turno de Atlanta, luego Kansas City y si todo marcha bien, el retorno a Atlanta para ver si el fin de semana del 19 nos encuentra en Miami o en New Jersey.

Pero no hay que gastar a cuenta, menos teniendo en cuenta lo que pasó el viernes en el Hard Rock . Argentina ganó, pero dejó dudas.

Se viene ahora otro rival –Egipto- de aparente menor jerarquía, tal como ocurría en la previa de Cabo Verde. Mejorar no es un objetivo sino una obligación.