Después de tantos años en los que sus rivales hicieron todo por detenerlo, incluso a base de faltas, Lionel Messi se tomó con humor el cambio de los tiempos. Luego de la sufrida victoria de Argentina por 3-2 sobre Cabo Verde, resultado que afirmó el pase de la Albiceleste a los octavos de final del Mundial 2026, el capitán argentino permaneció varios minutos sobre la cancha atendiendo a futbolistas africanos que buscaban un recuerdo del considerado por muchos como el mejor jugador de su generación.

Entre risas, fotografías y firmas de playeras, Messi soltó una frase que rápidamente se volvió viral. Más allá del momento anecdótico, el número 10 volvió a ser determinante para el equipo dirigido por Lionel Scaloni.

Messi abrió el marcador con una definición de gran calidad, llegó a 20 goles en Copas del Mundo y, asimismo, participó en las otras dos anotaciones gracias a su precisión en las jugadas a balón parado. Al término del encuentro, el capitán reconoció que el partido fue mucho más complicado de lo esperado.

"Sabíamos que sería un partido muy duro. No por nada este equipo no había perdido contra España y Uruguay.

Encontramos el primer gol, pero luego perdimos el control del balón, nos replegamos y no logramos presionar eficazmente", explicó. Superado el susto que representó Cabo Verde, la Albiceleste ya puso la mira en los octavos de final, donde enfrentará a Egipto el próximo martes 7 de julio en un duelo que otorgará uno de los últimos boletos a los Cuartos de Final del Mundial 2026.

El conjunto dirigido por Lionel Scaloni llegará con la confianza de mantenerse invicto en el torneo, aunque también con la tarea de corregir los lapsos defensivos que permitieron a Cabo Verde meter en aprietos a uno de los grandes favoritos al título. Del otro lado estará una selección de Egipto que viene de eliminar a Australia en tanda de penales y que buscará dar una de las grandes sorpresas del campeonato.

Para Argentina será una prueba completamente distinta, con un rival que ha mostrado orden defensivo y capacidad para competir hasta el último minuto. En caso de avanzar, la campeona del mundo se instalará entre las ocho mejores selecciones del torneo y se enfrentará en los Cuartos de Final al vencedor del choque entre Suiza y Colombia, manteniendo intacto el sueño de defender la corona obtenida hace cuatro años.