Fabián, el presunto violador de la residencia de esclerosis múltiple

El juzgado de Instrucción número 12 de Madrid investiga otro presunto caso de agresión sexual en una residencia. En este caso, se trata del centro de esclerosis múltiple Alicia Koplowitz, de la Comunidad de Madrid.
El sospechoso es un cuidador colombiano que ha sido denunciado por la paciente, una residente de 65 años que, ya anteriormente, también acusó a otro empleado por hechos similares.El caso se encuentra a la espera de juicio y se inició el 27 de marzo de 2025, aunque la paciente de esta clínica de Vicálvaro amplió la primera denuncia ante la Policía Nacional más tarde, al sentir «vergüenza», según declaró, de que la escuchara su hermano relatar los pormenores del suceso. Sobre las 3 de la madrugada de aquel día, cuando Fabián G.
A., de 58 años, estaba de turno, le trató de introducir los dedos en sus partes íntimas. Sucedió cuando le cambiaba el pañal, algo rutinario, aunque no lo logró del todo precisamente por las circunstancias médicas de la declarante, que pudo poner su cuerpo rígido como acto de defensa. «Me expresó: 'Estate calladita, que ya lo intentaré más adelante' », recordó.
Solicitó una orden de alejamiento, que le fue concedida. Noticia relacionada reportaje No No Policías que 'patrullan' las mentes de pederastas en serie, asesinos y sectas Carlos HidalgoLa misma noche de esa segunda visita a comisaría, la Policía acudió al domicilio del encartado y lo detuvo.
Se negó a declarar en esa instancia y tampoco permitió proporcionar una muestra de ADN de manera voluntaria, según consta en el atestado, al que ha tenido acceso ABC. La compañera que trabajó la noche de autos con el denunciado en esa planta del centro relató a los agentes que él le comentó que había visto «decaída» a la enferma.Las pesquisas se han ido ampliando en estos meses, con Fabián ya procesado.
La juez del caso recoge en un auto que las sospechas apuntan a que «aprovechando la ocasión y la situación de discapacidad de la residente, inició a tocarle los pechos y seguidamente sus partes íntimas». Al salir, la amenazó: «Tú calladita, tú calladita».
Al día siguiente, la víctima y su hermano interpusieron la primera denuncia y avisaron a la directora de lo sucedido. El auxiliar de enfermería, que llevaba siete años trabajando allí y era jefe del comité de empresa, quedó en libertad provisional.
Sí ha declarado ante la magistrada, asistido por el letrado Alfredo Arrién, de Paredes y Asociados. Su testimonio ha sido el siguiente: «Entré a cambiar el absorbente, pero ella estaba poco colaboradora».
Luego, salió y al rato volvió, vio que tenía el pañal quitado y estaba desarropada. «Le dije que no podía estar así, pero no me atendió. Le hablé seriamente, tiré del pañal de la parte inguinal, tiré de las pegatinas, le tiré del camisón, y rocé sus pechos con él y la arropé, pero no me atendía», continuó.
Fabián G. A.
ABCArgumentó que en ningún momento tuvo conductas sexuales hacia ella, que «su enfermedad afecta también a episodios emocionales»: «Tuvimos conocimiento de que su pareja había fallecido en el centro y ella estaba triste. Quizá se sintió mal cuando le hablé seriamente, pero no fue en tono agresivo».La que era directora de esta residencia de Vicálvaro explicó al juzgado que tres años antes ya se había quejado la misma interna de que otro empleado tenía conductas sexuales hacia ella, y que ese trabajador fue despedido.
La dirección de entonces decidió que no había que denunciarlo ante la Policía. Añadió que jamás había visto nada raro en la actitud de Fabián ni tampoco le constaban episodios de relatos inverosímiles de la mujer, cuya actitud, en los muchos años que llevaba interna, era totalmente positiva.
Y aportó otro elemento: «El día de los hechos, las cámaras del pasillo no funcionaban. No sé por qué, cuatro o cinco dejaron de grabar».
Fabián fue inmediatamente despedido.
Información de ABC (España). Edición y redacción: Noticias Today.
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