La selección de Egipto escribió su capítulo más dorado en el Mundial 2026. Por primera vez en su historia, el equipo liderado por Mohamed Salah se metió en octavos de final luego de superar a Australia en la tanda de penales.

No obstante, no todo había sido festejo en la antesala de la histórica clasificación. En las horas previas al enfrentamiento con los oceánicos, la delegación africana protagonizó un altercado en el hotel de concentración con la policía de Dallas.

El incidente se originó luego de que uno de los futbolistas de los Faraones atendiera a un pequeño fanático que le pidió una fotografía. El jugador era custodiado de cerca por uno de los policías, situación que no le pareció a Ibrahim Hassan, hermano del técnico Hossam Hassan, quien llevó a cabo un reclamo al considerar exagerada la presencia de los agentes.Esto derivó en una discusión y desató la furia del cuerpo de seguridad, que no respondió de la manera más amistosa.

De hecho, desde ambos lados comenzaron a levantar la voz y gritarse. Entre las declaraciones cruzadas, se escuchaba claramente que se decían mutuamente: “¡No me empujes!”.La situación escaló a tal punto que tanto el futbolista como el agente policial llegaron a los empujones.

En ese momento fue cuando personas de ambos bandos llegaron para controlar la pelea, separarlos y calmar el ambiente antes de que escalara y pasara a mayores. Eso sí, a la lejanía, ambos protagonistas continuaron increpándose e insultándose.Del lado de la delegación africana, explicaron que fue un altercado aislado y que quedó todo bajo control.

No obstante, horas después, la policía de la ciudad texana salió al paso y entregó su versión.“Estamos al tanto del video que circula en redes sociales sobre un oficial y una interacción con miembros de un equipo de fútbol”, partieron diciendo en el comunicado.“El Departamento de Policía de Dallas concurrió a un hotel luego de recibir una solicitud de la seguridad del hotel respecto a un individuo sin credenciales del evento que intentaba obtener acceso. Posteriormente se supo que los individuos no estaban mostrando las credenciales adecuadamente, lo cual es un requisito“, aclararon.De la misma forma en la que los egipcios se desmarcaron, en el cuerpo de oficiales hicieron lo mismo y reiteraron que todo había quedado bajo control. “La situación se resolvió en el lugar, y el DPD se reunió con representantes del equipo para abordar sus inquietudes.

El asunto ha sido resuelto desde entonces”, concluyeron.