La conmemoración de los 35 años de la Constitución Política de 1991, celebrada en Barranquilla, se convirtió en el escenario de un fuerte reclamo de las comunidades del suroccidente del país. El exconstituyente y respetado líder indígena de la etnia Misak del Cauca, Lorenzo Muelas, formuló una denuncia pública en la que indicó directamente al Gobierno Nacional por el manejo de la propiedad de la tierra en esa región, advirtiendo sobre graves afectaciones a los derechos de los comuneros.

El eje de la controversia gira en torno a la legalidad de los predios ancestrales. Muelas argumentó que se ha configurado un escenario de despojo institucionalizado, afectando de manera directa al pueblo guambiano al superponer resoluciones sobre territorios que ya contaban con un blindaje jurídico previo.

De acuerdo con su postura, los procedimientos administrativos recientes han vulnerado la estabilidad de la zona. En declaraciones entregadas a los medios en el evento, el dirigente étnico explicó el impacto de estas decisiones en el terreno. “Otras comunidades invaden sobre unas tierras legalmente reconocidas, con títulos reconocidos por el Gobierno Nacional.

El Presidente Gustavo Petro, la Agencia Nacional de Tierras, el Consejo Regional Indígena del Cauca se trasplantaron otros títulos ficticios en las tierras guambianas”, expresó durante su discurso Lorenzo Muelas. El exconstituyente no se limitó a cuestionar las resoluciones de las entidades del Estado, sino que vinculó la entrega de los predios con presuntos acuerdos e intereses de carácter electoral en el departamento del Cauca.

Dentro de su argumentación, Muelas vinculó de forma directa a la lideresa indígena Aida Quilcué, excandidata vicepresidencial, con los hechos denunciados. El dirigente afirmó en el mismo espacio que “Fue la ambición de los votos que Aida Quilcué.

Ella ofreció tres o cuatro millones de votos para la elección pasada, provocando que la Agencia Nacional de Tierras fuera capaz de reconocer unas resoluciones, títulos ficticios sobre unas tierras legales”. El vocero Misak insistió en que el origen de esta problemática radica en la validación de documentos que carecen de sustento histórico real y que terminaron por desplazar los derechos legítimos de los pobladores originales en beneficio de otras organizaciones.

Ante el incremento de la zozobra y la división entre los mismos pueblos originarios del Cauca, el líder indígena elevó una exigencia respetuosa pero contundente al primer mandatario. Muelas enfatizó que la solución a este conflicto interétnico debe darse antes de que finalice el actual periodo presidencial, evitando que las disputas escalen a hechos que lamentar en las áreas rurales.

El llamado del exconstituyente contempla las siguientes acciones urgentes para mitigar la crisis en los resguardos: • Corregir lo que considera una afectación directa a los derechos históricos y legales del pueblo guambiano. • Ordenar la devolución y desocupación de las tierras que fueron invadidas y que no pertenecen a quienes las ocupan. • Revisar de manera integral las decisiones de adjudicación adoptadas por el Estado sobre estos predios. • Resolver de fondo la situación jurídica de los territorios antes de concluir el mandato presidencial. Para el líder étnico, la intervención del Ejecutivo es indispensable para restablecer el orden legal, argumentando que las actuaciones de la Agencia Nacional de Tierras han profundizado de manera alarmante las tensiones en el territorio.

Con esta denuncia, el pueblo guambiano espera que el Estado examine los expedientes y determine la validez de los títulos ancestrales en el departamento del Cauca. *Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista. KATHERINE BRAVO HERNÁNDEZ REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL EL TIEMPO