Los salarios empiezan a ganarle a la inflación, pero un factor clave recorta la mejora

La carrera entre los precios y los ingresos parece haber entrado en una nueva etapa de “pax” técnica. Según el último Informe Económico Semanal de la Fundación Capital, los salarios del sector privado registrado comenzaron a mostrar signos de recuperación real, impulsados por una desaceleración de la inflación más marcada de lo previsto.Bajo la premisa de que los sueldos están dejando de “perder”, el análisis de Fundación Capital destaca que en abril el índice de salarios privados subió un 4% mensual, lo que representó una mejora real del 1,4%.La recuperación real: ¿en qué etapa estamos?El dato no es aislado.
Para la Fundación Capital, el segundo trimestre de 2026 cerró con un incremento salarial promedio del 2,4% mensual, levemente por encima de una inflación estimada del 2,2%.Esta dinámica se explica por el cierre de acuerdos paritarios que, aunque más moderados, lograron ganarle el pulso al IPC. Entre los gremios con mayores subas en el trimestre se destacan el de los Químicos (9,4%) -concentrado en abril- y SMATA (5%).Nivel de IngresosReferencia de Ingresos (Montos estimados)% del ingreso destinado a servicios (Jun-26)Variación interanual (en puntos porcentuales)% del ingreso destinado a servicios (Dic-23)Menores ingresos2 SMVM ($ 735.600)22%+ 5,75,3%2 Jubilaciones mínimas ($ 946.636)17,3%+ 3,55,1%Ingresos mediosIngreso medio ($ 1.500.000)14%+ 1,77,0%Ingreso medio formal ($ 2.200.000)10,7%+ 1,63,8%Mayores ingresos3 CBT ($ 4.500.000)6%+ 1,62,0%Ingreso medio decil 10 (casi $ 7.000.000)3%01,6%No obstante, el informe advierte que, a pesar de este “veranito” salarial, el poder de compra todavía se ubica un 3% por debajo de los niveles de fines de 2025.El “efecto bolsillo”: el peso de las tarifasEl punto crítico que destaca el informe es que la mejora nominal no se traduce linealmente en mayor consumo: el concepto clave es el Ingreso Disponible.
Es que, mientras que los salarios subieron un 29,7% interanual (a mayo), las tarifas de servicios públicos en el AMBA volaron muy por encima: el gas y la electricidad subieron un 55% i.a. y el transporte un 49% i.a.Esto generó un cambio estructural en el presupuesto de las familias argentinas:Participación en el ingreso: en junio de 2026, los servicios públicos absorbieron el 10,8% del salario promedio, casi el doble del 4,3% que representaban al inicio de la actual administración.Brecha por ingresos: para un hogar de ingresos bajos (dos salarios mínimos), el costo de los servicios ya representa el 22% de su entrada mensual. En contraste, para el decil más alto (ingresos cercanos a $ 7.000.000), el impacto es de apenas el 3%.Mercado laboral: más informalidad y menos empleoLa mejora salarial convive con un escenario laboral complejo que actúa como techo para las paritarias.
El informe revela que el mercado está “débil”: existen 216.000 empleos menos en el sector privado registrado desde el cambio de gestión.A esto se suma un avance de la informalidad, que ya alcanza al 44,2% de los ocupados. Esta dualidad explica por qué, aunque el trabajador registrado “deja de perder” contra la inflación, la demanda interna de consumo masivo no termina de despegar y solo muestra un dinamismo “acotado”.Hacia adelante, la consultora prevé que los acuerdos para el bimestre julio-agosto ronden el 2,3% mensual.
Si la inflación se mantiene en el sendero descendente, el salario real podría terminar el año con una mejora adicional, aunque todavía proyectan que cerrará 2% por debajo de diciembre del año anterior.Para el inversor y el empresario, la lectura es clara: el consumo masivo tendrá un alivio por la vía salarial, pero estará condicionado por la corrección de precios relativos (tarifas) que aún tiene margen de ajuste, especialmente en los sectores que aún mantienen subsidios energéticos.
Información de El Cronista. Edición y redacción: Noticias Today.
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