El canciller Fernando Aramayo aseveró que la presencia de actores extranjeros en reuniones de los sectores movilizados constituye una prueba de un proceso de desestabilización y afirmó que algunos de ellos ingresaron al país para incitar a la población en medio del conflicto social. "¿Qué tendría que hacer un funcionario extranjero azuzando a nuestra población y queriendo atizar más un escenario de polarización? (...) Esta es la prueba más clara de que este es un proceso de desestabilización de nuestra democracia", remarcó la autoridad.