El futuro de la educación y el trabajo: una mirada sobre los nuevos ecosistemas de formación

SALTA.— La velocidad de los cambios tecnológicos, las nuevas formas de trabajo y la incertidumbre sobre las profesiones del futuro están obligando a repensar el papel de la educación. ¿Se están formando profesionales para el mundo que viene?
¿Qué habilidades serán necesarias dentro de diez años? Estas fueron algunas de las preguntas que atravesaron la reflexión del Dr.
Mariús Domínguez durante su participación en UCASAL, en el marco de RECLA.Sociólogo, presidente de la Federación Española de Sociología y vicerrector de Formación Permanente y Profesional de la Universitat de Barcelona, Domínguez abordó el concepto de los nuevos ecosistemas de formación, una mirada que propone entender la educación como una construcción colectiva en la que intervienen múltiples actores y experiencias más allá del aula tradicional."Muchas veces no sabemos si estamos dando respuesta a lo que tenemos hoy, a lo que las proyecciones nos dicen o a aquello que todavía no sabemos", indicó al analizar los desafíos que enfrentan las instituciones educativas en un contexto marcado por la innovación permanente y la transformación digital.Uno de los principales planteos del especialista estuvo vinculado a la necesidad de ampliar la mirada sobre el sentido de la educación superior. Si bien la inserción laboral continúa siendo una dimensión central, advirtió que reducir la formación únicamente a las demandas inmediatas del mercado puede resultar insuficiente."Tenemos que elevar la mirada", aseveró.
En ese sentido, remarcó que las universidades deben contribuir a pensar qué tipo de sociedad se quiere construir y cuáles son los desafíos económicos, sociales y políticos que acompañarán los cambios tecnológicos.Para Domínguez, el desarrollo de competencias transversales será tan importante como la adquisición de conocimientos técnicos específicos. La capacidad de adaptación, el pensamiento crítico, la creatividad y la habilidad para trabajar con otros aparecen como herramientas fundamentales para desenvolverse en escenarios cada vez más dinámicos e imprevisibles."Es fundamental mirar hacia adelante, pensar qué sociedad queremos y a dónde queremos llegar", expresó.Otro de los ejes centrales de la conversación fue la articulación entre los distintos actores que forman parte de los ecosistemas educativos y laborales.Según explicó, las universidades ya no pueden actuar de manera aislada.
Los desafíos contemporáneos exigen una interacción permanente con el sector público y el sector productivo para construir respuestas más efectivas a las necesidades de la sociedad."Es fundamental el diálogo entre ellas”, afirmó en alusión a las universidades, el Estado y las empresas. Esta articulación permite no solo identificar nuevas demandas de formación, sino también generar oportunidades de innovación, transferencia de conocimiento y desarrollo profesional para los estudiantes.Domínguez también planteó la necesidad de revisar las formas tradicionales de concebir los recorridos educativos.
Frente a un contexto donde el aprendizaje se extiende a lo largo de toda la vida, propuso avanzar desde una lógica centrada exclusivamente en las carreras hacia otra basada en trayectorias formativas más amplias y flexibles."Hablar de trayectorias hace referencia a aquellos pasos que vamos realizando, a un abanico de actividades", explicó. En este marco, destacó el valor de las pasantías, los intercambios académicos, las experiencias internacionales y las prácticas profesionales como espacios de aprendizaje que complementan la formación universitaria y enriquecen el desarrollo de competencias.Aunque reconoció el enorme impacto de la digitalización en los procesos educativos, el sociólogo remarcó que la presencialidad continúa ocupando un lugar central en la experiencia universitaria.La interacción con otros, el intercambio de ideas, la construcción de redes y el aprendizaje colaborativo siguen siendo aspectos difíciles de reemplazar completamente por las tecnologías.Por ello, consideró que el desafío actual no pasa por elegir entre presencialidad o virtualidad, sino por encontrar formas innovadoras de integrar ambas dimensiones para potenciar las oportunidades de aprendizaje.La participación de Mariús Domínguez en UCASAL se sumó a los espacios de debate impulsados por la universidad para reflexionar sobre los cambios que atraviesan la educación superior y el mundo del trabajo, promoviendo una mirada estratégica sobre la formación de las nuevas generaciones y los desafíos que plantea el futuro.Escuchá lo que expresó:https://prensa.ucasal.edu.ar/futuro-educacion-trabajo-trib
Información de El Tribuno (Salta). Edición y redacción: Noticias Today.
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