MAR DEL PLATA.— Argentina está en octavos de final del Mundial 2026, pero nadie expresó que iba a ser fácil. El 3 a 2 ante Cabo Verde en el Hard Rock Stadium de Miami fue un viaje de emociones que tuvo de todo: un golazo de Messi, dos goles en los tiempos suplementarios, una pelota en el palo, dos manos providenciales del "Dibu" Martínez y dos goles caboverdianos que pusieron a temblar a más de 40 millones de argentinos.