Columna hueca

Terroríficamente muertos (Sam Raimi, 1987) es una de las películas más importantes de mi vida, y fue en las páginas de la legendaria revista Fantastic Magazine donde descubrí que estaba hueca. ¿Cómo es posible que aquella película que convertía mi cabeza en una olla exprés en realidad no tuviera nada que decirme, ni un mísero mensaje?
Cito de memoria: «No trata de nada, son puñetazos de celuloide en estado puro». Era un comentario positivo, y gracias a él pude concretar algo que me ha acompañado toda la vida.
La obra maestra de Sam Raimi no está levantada en torno a un tema concreto. No obstante, está atiborrada de ideas.
Escena a escena, por momentos incluso plano a plano, su director inventa soluciones visuales y las propulsa hasta el límite como si su cámara fuese la primera en salir de la fábrica y el cinematógrafo acabase de nacer.
Información de El Mundo. Edición y redacción: Noticias Today.
Ver publicación original ↗
💬 Comentarios (0)
Iniciá sesión o creá tu cuenta para comentar.