El telescopio Swift está perdiendo altura por el aumento del rozamiento atmosférico. Un robot intentará elevar su órbita y extender su vida científica.Este es el satélite robótico LINK que cumplirá la misión de impulsar al Observatorio Swift de vuelta a una órbita que le permita extender su vida útil.NASA/Ron BeardLa NASA lanzó con éxito este viernes una misión robótica para intentar evitar que uno de sus telescopios caiga a la Tierra, una operación peligrosa que se prevé dure varios meses.

Inicialmente programado para el martes, el lanzamiento del robot se pospuso debido al mal tiempo y, posteriormente, a problemas técnicos. Finalmente, tuvo lugar este viernes desde un atolón en el océano Pacífico.

Desarrollada por la empresa emergente estadounidense Katalyst, la nave espacial fue lanzada por un pequeño cohete llamado Pegasus, que a su vez fue lanzado desde un avión. Una vez que alcance una órbita cercana a la del satélite Swift, el robot desplegará paneles solares y realizará una serie de comprobaciones.“Swift es la herramienta multiusos de la NASA para el estudio del cosmos”, declaró Bradley Cenko, investigador principal de Swift en el Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland. “Observa el cielo utilizando un amplio espectro de luz y detecta rápidamente erupciones efímeras, alertando a otras instalaciones en el espacio y en la Tierra para coordinar observaciones posteriores.

Durante las últimas dos décadas, Swift ha sido fundamental en los esfuerzos de la NASA por comprender el funcionamiento del universo, y esperamos retomar este trabajo una vez finalizado el lanzamiento”. Swift orbita a una altura relativamente baja, donde todavía existe una atmósfera de la Tierra extremadamente tenue.

Aunque es casi un vacío, esas pocas partículas de aire generan un pequeño rozamiento (o arrastre atmosférico) que, con el paso de los años, hace que el telescopio pierda velocidad y descienda poco a poco. Ese proceso se aceleró recientemente porque el Sol atraviesa un período de alta actividad.

Las tormentas solares calientan y expanden las capas más externas de la atmósfera terrestre, haciendo que esta llegue a altitudes mayores. Como consecuencia, Swift encuentra más partículas en su camino, el rozamiento aumenta y su órbita decae más rápido de lo previsto.A eso se suma un segundo problema: Swift no tiene combustible ni un sistema de propulsión que le permita elevar su órbita por sí mismo.

Por eso, la NASA se vio obligada a lanzar esta misión. Luego de las respectivas comprobaciones, el robot deberá localizar el telescopio Swift en la inmensidad del espacio, orbitarlo y acoplarse a él mediante tres brazos robóticos.

Se estima que esas maniobras pueden durar varias semanas. Finalmente, el robot intentará impulsar el satélite unos 300 kilómetros más arriba hasta su nivel orbital inicial, una operación que se prevé que dure al menos un mes.

En lugar de quedar reducido a cenizas al reingresar a la atmósfera, el satélite podría así continuar su misión.Con un presupuesto estimado de 30 millones de dólares, esta misión intentará algo sin precedentes: salvar un telescopio que costó 250 millones de dólares y se utiliza para estudiar los estallidos de rayos gamma, las explosiones más potentes del universo. Ante los múltiples riesgos de la misión, Shawn Domagal-Goldman, director de la división de astrofísica de la NASA, declaró recientemente estar “muy agradecido” por tener “la oportunidad de al menos intentarlo”.👩‍🔬📄 ¿Quieres conocer las últimas noticias sobre ciencia?

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